José María García: de abrazafarolas y correveidiles
03/10/2013
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José María García acuñó un lenguaje propio cargado de adjetivos, motes y coletillas. Sus "saludos cordiales", ese "ojo al dato", y "en rigurosa primicia informativa" fueron imitados y repetidos una y mil veces. De las coletillas pasaba de inmediato a los adjetivos que dedicaba habitualmente a los "mandamases" del deporte. Sus comentarios estaban salpicados de abrazafarolas, chiquilicuatres, chupópteros, gorrones, cantamañanas, pelotas y sumisos correveidiles. Denunció corrupciones, compra-venta de partidos, trasiego de maletines... y lo hizo de una forma tan clara y directa que la audiencia lo siguió, tomó partido en sus polémicas y se identificó con su lenguaje. En los años 70 y 80 José María García se convirtió en un fenómeno de la comunicación en nuestro país. El suyo era el programa de radio más escuchado. Él creó un espacio deportivo en el que no se limitaba a contar lo que pasaba en el terreno de juego, la cancha o el cuadrilátero, lo suyo era la opinión y la crítica ácida hacia todo lo que, a su entender, era injusto dentro y fuera del mundo del deporte. García ganó dos premios ondas. El primero en 1.981 cuando trabajaba en la Cadena SER al frente de 'El partido de la jornada'. El segundo lo recibió en 1986 por el programa 'Supergarcía en la hora cero'.
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