Una trabajadora de un local de Cursach traslada amenazas de la policía: "Cállate, si no te voy a poner algo"
Dice que "había muchas inspecciones" de la Policía, nos ponían contra la pared y encendían todas las luces"


Palma
Un día más hablamos del caso Cursach, tres testimonios en el día de hoy, destaca el de la copropietaria, una discoteca en playa de Palma que ha afirmado que la Policía Local comenzó a realizar inspecciones después de que su marido no contratara a agentes como seguridad privada, pero lo declinó por el alto sueldo que reclamaban. Su establecimiento, que tenía licencia de discoteca, sufría inspecciones de la policía "en la hora punta" y presencia policial en la puerta, algo que les perjudicaba, mientras ha subrayado que a los locales vecinos "nunca los inspeccionaba".
Ha trasladado amenazas de un policía local de la Patrulla Verde durante una inspección. "Cállate, si no te voy a poner algo en el bolso", ha asegurado.
A preguntas del Ministerio Fiscal, la testigo ha explicado este lunes que trabajaba un día a la semana en el local y el resto iba de cliente. Además, ha subrayado que "había muchas inspecciones" de la Policía. "Eran horribles, creía que era normal, pero me di cuenta de que no lo era. Nos ponían contra la pared y encendían todas las luces", ha afirmado.
La testigo ha explicado que su marido y ella han sido amigos del empresario Bartolomé Cursach desde 1978, incluso le tenían el local alquilado y fueron socios más de diez años.
Y también hoy testimonio de dos extrabajadores de establecimientos competencia del grupo Cursach. Uno de ellos, una ex trabajadora, ha contado amenazas de un policía local de la Patrulla Verde durante una inspección. Esta testigo ha subrayado que había muchas inspecciones, también trabajó en el grupo Cursach donde no había.
Otro testigo ha contado que tuvo un incidente con un policía, le propuso que se pusiera de acuerdo con ellos para pillar al que me vendían la droga, algo a lo que se negó y hablaron con su jefe. Cuando se fueron le contó que si no aceptaba su propuesta cerrarían el bar.
El abogado de Sbert, mano derecha de Cursach si hace un año le llamó el ex fiscal Miguel Ángel Subirán, ha respondido que creía que había más tiempo, que hablaron de lo que había contado y no le suena haber recibido instrucciones sobre a qué policías debía identificar.




