0-5. Baño y masaje del Albacete en Can Misses
Pobre imagen de la UD Ibiza que encaja su derrota más abultada en la Liga SmartBank
imagen del encuentro / La Liga
Ibiza
El Albacete se ha paseado por el Palladium-Can Misses, goleando a la UD Ibiza y mantiene vivas, no solo sus opciones de jugar las eliminatorias de ascenso a Primera División, sino que puede pensar en subir directamente de categoría, porque tiene enfrentamientos directos en las tres jornadas que restan.
El conjunto manchego no ha necesitado jugar con la quinta marcha puesta para vapulear a un adversario, cuyos jugadores han deambulado como pollos sin cabeza por el césped. A los celestes se les va a hacer muy larga esta esta recta final, porque sin actitud ni aptitud, sin sudar y ni competir no se puede salir al campo en el fútbol profesional, porque tienes muchos números de que te acaben pasando por encima. La 'manita' de este domingo es la derrota más abultada en casa en la historia del club. Solo superada por el 6-0 en Cartagena cuando el equipo militaba en Segunda B.
El problema ya no son los errores individuales, algunos de bulto, es que colectivamente tampoco ha existido el equipo que ha dado una imagen a veces penosa de inoperancia e impotencia. La única noticia alegre fue el debut del joven Sánchez, del juvenil de la UD, que podrá decir que ha jugado un partido de Segunda División, aunque no haya sido el mejor día para celebrarlo.
Los prolegómenos del partido ya barruntaban una tarde complicada. Alarcón, que aparecía en el once inicial de la UD en las alineaciones oficiales, se quedaba atrapado en las restricciones derivadas de la celebración del Mundial Multideporte y no llegada a tiempo al estado, así que entraba Diop en la medular. Y además del correctivo, la cosa acabó peor para Kaxe, que entró en la segunda parte y tuvo que retirarse con pinta de grave lesión de rodilla.
Fue dar el pitido inicial , el colegiado Sánchez López y evidenciarse que había un equipo que sabía a lo que jugaba y quería ganar y enfrente once futbolistas que aventuraban que iban a pasar una mala tarde. haciendo una especie de huelga de brazos caídos. Su cabeza ya no está en la competición y se nota demasiado, superados en cada disputa individual, incapaces de trenzar jugadas, con lagunas tácticas inexplicables. El Albacete movía la pelota siempre con Manu Fúster, un jugador delicioso, al mando, con la movilidad arriba de Dubasin y con las proyecciones por las bandas de Alvárez e Isaac. El medio campo era visitante y enseguida tuvo la primera ocasión Dubasin, pero cruzó demasiado su disparo. Daba igual, era cuestión de tiempo que llegara el tanto visitante, porque el Alba inclinaba el campo a su favor ante un Ibiza, que carecía de un jugador para poner algo de orden y claridad en su juego y daba la sensación de fragilidad de siempre en defensa. Alcaraz volvió a apostar por Serrano como central, a pesar de que tenía tres marcadores en el banquillo y se demostró durante el encuentro que a veces es peor el remedio que la enfermedad.
Se equilibró algo el juego, aunque el Ibiza seguía sin encontrar una combinación clara para llegar al marco contrario, hasta que cerca de la media hora un error en cadena del equipo local a la hora de achicar en defensa dejó solo a Fran Alvárez, que batió a Germán. A partir de ese momento el Albacete hizo lo que quiso, manejó el juego, a ratos acelerando, a ratos haciendo un rondo frente a un Ibiza, poco antes del descanso una acción de clase de Dubasin, un control, un regate al portero de la UD, acababa con la pelota en el fondo de la portería. El árbitro anuló el gol a instancias de su asistente, pero desde la sala VAR le corrigieron, el futbolista del Albacete estaba habilitado y el segundo tanto subió al marcador.
Así se llegó al descanso y nada más arrancar la segunda parte, el lateral visitante Álvaro progresó por su banda sin oposición, combinó con Dubasin, otro de los destacados, y este vio el desmarque de Manu Fuster que resolvió con calidad ante Germán para hacer el tercero. Una jugada de tiralíneas ejecutada a la perfección ante la atenta mirada de los jugadores locales a los que les faltó aplaudir.
Si había expectativas de buscar una mínima reacción ibicenca se esfumaron rápido y quedaba solo el interrogante de cuantos goles marcaría el Albacete. Del Ibiza no había noticias en ataque, no disparó entre los tres palos en todo el encuentro y la única acción con cara y ojos finalizó con un remate de Herrera ligeramente desviado.
En el carrusel de cambio en ambos equipos, el Alba no cedía en su empeño, y dos hombres de refresco, Higinio y Maikel Mesa redondearon la goleada para alegrar más la tarde al centenar de aficionados del Alba que se desplazaron a Ibiza y se lo pasaron en grande. Mientras la parroquia local solo piensa en que las tres jornadas que restan pasen pronto.
Joan Tur
Redactor Radio Ibiza SER y jefe de SER Deportivos...Redactor Radio Ibiza SER y jefe de SER Deportivos Ibiza. Desde la década de los 90 en la cadena.