Sineu se viste de rosa: así se preparan vecinos y comerciantes para la Mucada
El próximo lunes, el Much reunirá a miles de personas en una jornada de tradición, música y "germanor" que en apenas 22 años se ha convertido en un imprescindible del verano mallorquín
Palma
Este lunes, las calles de Sineu se llenarán de miles de personas vestidas de rosa para celebrar el Much, una fiesta con apenas 22 años de historia pero que ya ha conquistado el calendario de muchos mallorquines. Desde las nueve de la mañana y hasta las nueve de la noche, el municipio del Pla vivirá una jornada que combina folclore y, sobre todo, mucha música.
La Mucada reúne cada año a entre 15.000 y 20.000 asistentes y, en poco más de dos décadas, se ha consolidado como una de las celebraciones más emblemáticas del verano en Mallorca.
Este viernes, el ambiente festivo ya empieza a notarse. Los escaparates se llenan de artículos rosas y pasear por las calles comerciales es una experiencia de color. De momento, no abundan las decoraciones: los vecinos prefieren reservarlas para el lunes, para que estén intactas tras un fin de semana de celebraciones más locales.


El Much es una neofesta, es decir, de nueva creación. Nació en 2003 con unos orígenes tan estrambóticos como únicos, mezclando elementos tradicionales, reivindicación y diversión. Detrás hay una leyenda y también protagonistas: el Muc y la Muca de cada edición. Este año hemos hablado con ellos para conocer cómo se sienten y qué ha supuesto el proceso hasta convertirse en las caras visibles de la celebración.
Pero el Much es mucho más que un disfraz o una cita en la agenda: es una fiesta de "germanor", de reencuentros veraniegos y de espíritu comunitario. Ser entre semana, de día y en pleno agosto, la convierte en el escenario perfecto para volver a ver a amigos y conocidos.
En cuanto al transporte, Sineu cuenta con tren, pero este año no se podrán ampliar las frecuencias por las obras en Verge de Lluc. Esto, sumado a que llegar desde otros pueblos ya suele ser complicado, hace que muchos visitantes opten por el coche.
Para los negocios locales, la Mucada es también una oportunidad de oro. Cati Mari Ramis, propietaria de un nuevo bar; Chema Matemales, de Can Castell; y Tomeu Ripoll, del Club Esportiu Sineu, que gestiona las barras, coinciden: la fiesta es un éxito tanto para los sineuers como para todos los mallorquines.




