Los residentes de Sóller afirman que el municipio "se desarrolla en base al interés turístico"
Los habitantes reclaman que el pueblo se rige según la llegada de turistas y que se debería regular la entrada de visitantes
Reportaje sobre el impacto turístico en Sóller
Mallorca
Los residentes de Sóller afirman que el municipio se desarrolla en base al interés turístico. En pleno auge de masificación, los habitantes reclaman que el pueblo se rige según la llegada de turistas. Aseguran que la vida en el municipio "no es igual que antes" y que "se debería regular la entrada de visitantes".
Por otro lado, los negocios presentan una gran variedad de opiniones. Algunos afirman que la masificación afecta a su trabajo, pero otros aseguran que la cantidad de consumidores no ha variado respecto a las últimas temporadas.
Hemos recorrido las calles de Sóller, tanto el núcleo urbano como el puerto. En ambas zonas es difícil encontrar una mesa libre en las terrazas, al igual que las estanterías de alquiler de canoas y lanchas se vacían con rapidez. Es habitual encontrar a visitantes recorriendo las calles del pueblo con un helado o zumo natural. La Platja d'en Repic, en la orilla sur del puerto, continúa llenándose a diario.
Y no es la única zona que se colapsa. Las colas para subir al famoso tranvía de Sóller o el bus que conecta el municipio con el puerto se vuelven cada vez más inaccesibles para los residentes. A pesar de que el turismo es uno de los motores económicos del pueblo y la isla, la gran mayoría de residentes coincide en que la llegada masiva de turistas "afecta a su calidad de vida".
La otra cara de la moneda son los turistas. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), Sóller cerró la temporada de 2024 con una ocupación del 83,6% por ciento. Aunque hasta octubre no se actualizan los datos, todo apunta a que la cifra será similar, según las previsiones de la Federación Empresarial Hotelera de Mallorca (FEHM). Un dato que no deja indiferente a los turistas peninsulares que visitan Sóller, que resaltan el encanto del pueblo pero lamentan su masificación.
En medio del revuelo que causa la masificación, los negocios siguen empujando para estar a la altura de las expectativas, mientras que los residentes siguen buscando una tranquilidad totalmente distinta a la que buscan los turistas.