0-0 La UD Ibiza se instala en la mediocridad
Decepcionante partido del equipo celeste incapaz de marcar ante el colista, Betis B

Imagen del partido / UD Ibiza

Ibiza
La UD Ibiza sigue siendo un equipo triste, desnortado por momentos, incapaz de marcar goles, porque para perforar la portería contraría hay que encontrar algún camino y los futbolistas que salen al campo con la camiseta celeste, o no los encuentran o se topan con una barrera que les impide avanzar. A veces el fútbol es justo y no puede haber premio con tan poco mérito.
El empate a cero ante el filial del Real Betis que llegaba a Can Misses como colista de la tabla es el resultado lógico cuando no sabes que hacer con la pelota. Hay una carencia absoluta de verticalidad, descaro y talento en los intentos de los futbolistas de la UD cuando tienen el balón en campo contrario. Es verdad que en el segundo tiempo se generó alguna ocasión clara, pero el bagaje final del potencial ofensivo del equipo sigue siendo muy pobre . Los optimistas dirán que queda mucho y hay margen para mejorar, pero la moneda tiene dos caras y la cosa puede empeorar todavía más hasta convertirse en una temporada trágica.
Lo de cada maestrillo tiene su librillo se ha visto también en el once inicial del equipo ibicenco. A Miguel Álvarez no le convence el estado de forma actual de Bebé y por segunda semana consecutiva ha dejado al delantero en el banquillo, cuando se supone que es uno de los futbolistas más desequilibrantes de la categoría. Es verdad que en los últimos partidos había estado muy lejos de ese futbolista diferencial que arrancó la liga con goles y asistencias.
El otro gran cambio está en el medio campo, ya que Álvarez opta por dos pivotes, Del Pozo y David García, para tener más orden defensivo cuando no se tenga la pelota.
La vuelta de Sofiane, tras cumplir sus tres partidos de sanción dibujaba un ataque con dos nueves ya que Davo también ha sido titular.
Pero la realidad es que hoy por hoy la UD Ibiza es un equipo que defiende algo mejor, pero no sabe atacar. Nada de salida en tromba ante un rival que no se ha visto agobiado en todo el primer tiempo. En los encuentros del equipo celeste, los minutos pasan, sin que pase nada.
Ya no valen los revulsivos ni los golpes de efecto, al menos a corto plazo. El problema es más estructural, porque no se ve un patrón de juego y la afición se mueve ya entre la indiferencia y la resignación, y esto es lo más preocupante de la situación actual, con algún que otro silbido, porque hasta la paciencia ibicenca tiene un límite.
En los primeros 45 minutos no hubo nada que los espectadores pudieran paladear con un cierto placer por lo que estaban viendo. Un chut de Del Pozo nada más arrancar el partido desde la frontal a las manos del portero y un chut de Sofiane que en lugar de centrar al corazón del área optó por tirar cuando Davo estaba en boca de gol. Ese fue todo el arsenal de un equipo al que le cuesta dar dos pases seguidos con sentido. La otra noticia en esos 45 minutos fue la lesión del central Monju sustituido por Iago Indias.
La incapacidad y falta de pegada del equipo es ya algo alarmante y más de un hincha tiene la sensación que en la relación calidad-precio de los fichajes más relevantes de esta temporada a la dirección deportiva del Ibiza le han dado gato por liebre.
Tras el descanso, Álvarez optó por no hacer más cambios y el equipo salió algo más espabilado aunque sin estridencias, mientras que el Betis B encontraba más espacios, pero también era víctima de sus limitaciones. En las llegadas locales, un cabezazo de Davo y sobre todo un toque de Sofiane, anticipando al guardameta bético, tras centro de José Albert que salió rozando el palo como ocasión más clara.
A los 61 minutos Bebé y Fran Castillo entraban por Ernesto y Davo, El delantero caboverdiano nada más entrar probó fortuna desde fuera del área sin encontrar portería. Después tendría la más clara del encuentro en un mano a mano con el portero andaluz. Su entrada al campo dio más puncho al ataque local.
Pero ls prisas, los nervios, las imprecisiones fueron la tónica predominante mientras los minutos iban pasando y no llegaba el gol salvador, aunque el equipo al menos se volcó y dispuso de un par de ocasiones claras en las que falto esa pizca de fortuna y estuvo muy acertado el portero bético Manu González. También la estrategia con un remate de Iago Indias. En ese rush final se rozó el gol, pero el equipo celeste juega como si estuviera dentro de un laberinto del que no sabe salir. No deja de ser llamativo que en un choque en el que tienes que hacer goles los dos delanteros centros con más caché acabe sustituidos.
Y así se llegó al final de otro partido sin marcar de otra decepción para la afición y el interrogante de si este equipo saldrá de la mediocridad esta temporada o si lo que parecía el viaje a Itaca no se acaba convirtiendo en una entrada en los infiernos de los que cuesta mucho salir..

Joan Tur
Redactor Radio Ibiza SER y jefe de SER Deportivos Ibiza. Desde la década de los 90 en la cadena. ...




