El Ministerio y el sector pesquero acuerdan flexibilizar el reglamento de control de la pesca para facilitar su aplicación
La flota pesquera balear se queda en tierra en protesta por el nuevo reglamento europeo


Palma
Principio de acuerdo entre las cofradías de pescadores y el Ministerio. Esta tarde ha habido reunión y han acordado flexibilidades en el reglamento de control de la pesca para facilitar su aplicación.
Entre ellas, que no será necesario avisar con cuatro horas de antelación para evitar esperas innecesarias. Europa obliga a apuntar cada movimiento, y a avisar con cuatro horas de antelación para volver a puerto.
La flota pesquera balear se ha quedado en puerto este lunes en protesta por las nuevas obligaciones impuestas por Europa. El nuevo reglamento implica que todas las actividades del sector tienen que quedar registradas. Los pescadores de las islas están de acuerdo con la filosofía del nuevo reglamento, pero rechazan frontalmente algunos puntos porque consideran que son imposibles de cumplir por parte de los pescadores artesanales.
El presidente de la federación balear de Cofradías de Pescadores, Domingo Bonnín, explica que el preaviso de entrada a puerto y la comunicación de las capturas son las dos medidas que las embarcaciones de Baleares no pueden cumplir. Una flota reducida, de unos 220 barcos en las islas, no puede preavisar con cuatro horas de antelación que entra en puerto ni puede comunicar las capturas porque es un tiempo efectivo de pesca.
El director general de Pesca, Antoni Grau, señala que el Govern ha pedido al Gobierno central que reduzca los márgenes porque es imposible de cumplir. Cree que las capturas se tienen que declarar una vez los barcos llegan a puerto. Los pescadores insisten en que si no se alcanza un acuerdo, el sector estará en grave riesgo de desaparición en las islas.




