Cerca de 500 personas migrantes han pasado por el nuevo centro de acogida del puerto de Palma en menos de dos meses
Las instalaciones temporales, con capacidad para 154 plazas, ofrecen descanso, comida y conexión a internet a quienes llegan en patera a las costas de Mallorca


Palma
En menos de dos meses han pasado por las nuevas instalaciones de acogida temporal en el puerto de Palma cerca de 500 personas migrantes que han llegado a las costas de Mallorca en patera. Unas instalaciones donde las personas, todas ellas, por el momento hombres, de origen magrebí y subsahariano, se quedan uno o dos días para descansar y continuar con su viaje migratorio hacia la Península.


Son 600 metros cuadrados de carpas blancas, con climatización, donde los recién llegados reciben comida caliente, duermen en literas, se duchan y pueden cargar sus teléfonos móviles y conectarse a internet para hablar con sus familiares y avisar de que se encuentran bien. Así lo relata el delegado del Gobierno en Baleares, Alfonso Rodríguez, quien ha visitado este viernes las instalaciones.


El centro cuenta con una capacidad máxima de 154 plazas. En la visita de este viernes estaba vacío, ya que en los últimos días, debido a la inestabilidad meteorológica, no han venido embarcaciones. Las instalaciones recibieron las primeras personas migrantes durante el puente de la Constitución en diciembre y desde entonces han pasado por allí 472 usuarios.


La cartelería se muestra en cuatro idiomas: castellano, inglés, francés y árabe. Los usuarios deben seguir una serie de normas básicas: el desayuno es a las siete y media de la mañana, y la cena a las siete de la tarde. Las luces y el wifi se apagan a las once de la noche, y las duchas no pueden durar más de 10 minutos.


Los trabajadores reconocen que cuando llegan las personas migrantes están muy contentas, tanto que incluso se ponen a bailar y a hacerse fotos y vídeos de su logro de haber llegado a tierra.


El delegado del Gobierno en Baleares destaca que no importa el origen de las personas, sino el hecho de salvar vidas.


Además de las instalaciones de Palma, Ibiza y Formentera, también cuentan con infraestructuras para acoger a personas migrantes de forma temporal. En las Pitiusas, desde que se abrieron el pasado mes de noviembre, ya han acogido a 645 usuarios.






