La Fundació Miró de Mallorca incorpora cinco esculturas monumentales de bronce a su jardín
La ubicación responde a la voluntad de Miró de situar la escultura en diálogo con la naturaleza

Fundación Miró

La Fundació Pilar y Joan Miró en Mallorca ha plantado en su jardín cinco esculturas monumentales de bronce elaboradas por Joan Miró y que pasarán a formar parte del fondo de la institución como depósito temporal.
Las obras se crearon entre 1969 y 1975 y se han expuesto recientemente en La Llotja de Palma en el marco de la exposición 'Paysage Miró. La força inicial', según ha explicado la fundación en un comunicado.
Con esta incorporación, el fondo escultórico de la Fundación se amplía y refuerza gracias a la familia del artista, al consolidar el jardín como un "espacio privilegiado para comprender la dimensión tridimensional de la obra de Miró, especialmente en su etapa de madurez".
Las esculturas depositadas son 'Torse (1969)', 'Personnage (1974)', dos esculturas con el mismo título y fecha --'Tête (1974)' y 'Tête (1974)'-- y 'Statue (1975)', todas ellas fundidas en bronce en los talleres de Susse --París-- y Bonvicini --Verona--.
Se trata de obras de grandes dimensiones que reflejan el interés creciente de Miró por la monumentalidad a lo largo de la década de 1970, un interés "estrechamente vinculado a sus años de trabajo y residencia en Mallorca".
Miró (1893-1983) desarrolló una larga y prolífica trayectoria artística marcada por la innovación constante y por un lenguaje visual profundamente personal. A pesar de que las primeras aproximaciones a la tridimensionalidad datan de finales de los años 1920, no será hasta partir de 1966 cuando la escultura adquirirá un papel central en su producción. Desde entonces y hasta casi el final de su vida, Miró realizó cerca de 400 esculturas, mayoritariamente en bronce, con una tendencia creciente hacia la escala monumental.
Los dos talleres de creación del artista en la fundación, fueron un espacio fundamental en este proceso creativo. Objetos encontrados durante sus paseos por el campo, la playa y los alrededores de su casa se acumulaban en el estudio a la espera de combinaciones sugeridas por el azar o la reflexión.
Muchas de estas ideas han quedado fijadas también a las paredes del taller de Son Boter, donde Miró dibujaba directamente las formas escultóricas con carboncillo.
La ubicación de estas obras en el jardín de la fundación responde a la voluntad de Miró de situar la escultura en diálogo con la naturaleza, una idea que desarrolló también en la Fondation Maeght de Saint-Paul-de-Vence, donde participó activamente en la creación del Laberinto.
Las esculturas presentan una estrecha relación con el paisaje y la cultura del entorno. 'Torse (1969)' parte de la forma de un pequeño tomate de Mont-roig del Camp, 'Personnage (1974)' combina una superficie lisa con leves protuberancias que rompen la simetría, 'Tête (1974)' se inspira en una cerámica, la otra 'Tête (1974)' tiene su origen en una galleta de aceite --ambas ampliadas mediante pantógrafo-- y 'Statue (1975)' ejemplifica el paso de la cerámica al bronce, con una superficie rugosa y volúmenes muy marcados.
El jardín de la Fundación Pilar y Joan Miró en Mallorca es un espacio de acceso libre y gratuito, que permite acercar la obra escultórica del artista a la ciudadanía y abre la puerta a nuevos itinerarios pedagógicos, visitas guiadas y propuestas educativas dirigidas a todos los públicos.




