El nuevo servicio de atención a familiares de víctimas de suicidio prevé beneficiar a 450 personas de Baleares
El protocolo de actuación establece que los familiares podrán acudir directamente a Cruz Roja o ser derivados por su médico de familia
Palma
El nuevo servicio de atención a familiares de personas fallecidas por suicidio, impulsado por el Govern en colaboración con Cruz Roja, prevé atender a unas 450 personas en los próximos dos años.
Según ha explicado este lunes la consellera de Salud, Manuela García, en rueda de prensa, el programa consiste en una serie de talleres en los que los familiares estarán acompañados. Se trata de un servicio complementario al tratamiento psicológico ya disponible.
El protocolo de actuación establece que los familiares podrán acudir directamente a Cruz Roja o ser derivados por su médico de familia. El objetivo, según ha señalado la consellera, es que las personas se sientan acompañadas por otras que han vivido una situación similar.
Por su parte, el presidente de Cruz Roja en Baleares, Mateu Ballester, ha indicado que el convenio cuenta con una inversión de 30.000 euros para sus dos años de vigencia.
El proyecto se centra en el apoyo entre iguales para acompañar el proceso de duelo mediante la creación y mantenimiento de grupos de ayuda mutua, tanto en formato presencial como virtual, que complementarán la atención que ya se presta en los centros sanitarios.
Según ha explicado, el programa permitirá acompañar la fase inicial del duelo -que puede abordarse en el centro de salud cuando se considere necesario- y ofrecer posteriormente apoyo durante un periodo más prolongado a través de intervenciones psicosociales.
Asimismo, se formará a personas facilitadoras para garantizar un espacio seguro y de confianza para los participantes. También se prevén sesiones individuales de orientación y valoración inicial, así como seguimiento telefónico de quienes se integren en los grupos.
El convenio incluye además actividades de formación, apoyo psicosocial e intervención comunitaria dirigidas a minimizar las consecuencias emocionales, sociales y comunitarias derivadas de la conducta suicida.
Igualmente, se organizarán charlas en espacios públicos y se elaborará material informativo y de orientación sobre conducta suicida y salud mental.
Estas actuaciones se enmarcan en el nuevo Plan Estratégico para el Bienestar Emocional y la Salud Mental de Baleares (2025-2030) y se desarrollarán de forma coordinada con otros recursos sociales y sanitarios para garantizar una atención integral.