La Plataforma contra los Megacruceros tilda de 'falsa' la reducción de cruceristas en Palma
'Es un brindis al sol' porque tal y como ya les contamos en la SER ese límite no se ha superado en todo 2025

CATI CLADERA (EFE)

Palma
La Plataforma contra los Megacruceros ha denunciado que la anunciada disminución de cruceristas en Palma es “falsa” y ha calificado de “papel mojado y una auténtica tomadura de pelo” el acuerdo firmado entre el Govern, el Ajuntament de Palma y las navieras del sector.
La entidad considera que el nuevo pacto “deja prácticamente intacto el acuerdo anterior” y sostiene que no supone un cambio real en el modelo de cruceros en la ciudad.
“Las navieras ganan, Palma y el Govern pierden”, advierte el colectivo en un comunicado.
Según la Plataforma, la reducción anunciada de una media diaria de 8.500 a 7.500 cruceristas entre junio y septiembre “es un brindis al sol”, ya que ese límite no se superaba habitualmente, por lo que no implicaría sacrificios efectivos para las compañías.
A su juicio, se mantiene el mismo volumen de llegadas y, con ello, los impactos ambientales y urbanos asociados.
El portavoz de la Plataforma, Jaume Garau, ha asegurado que “la presión de las compañías ha sido suficiente para que el Govern recule y mantenga un modelo que condena a la ciudad a la saturación y a la contaminación permanente”.
Impacto urbano y económico
Este colectivo sostiene que los megacrueros no generan “riqueza real” para Palma y que su presencia contribuye a la masificación de calles y espacios públicos, además de favorecer un modelo comercial orientado al turismo de paso en detrimento del comercio tradicional.
“Convierten la ciudad en un parque temático de consumo rápido, expulsando a residentes y degradando el tejido económico”, señala la Plataforma, que considera que este modelo empobrece la vida urbana.
Asimismo, recuerda la existencia de informes técnicos que, según afirma, apuntan a que las instalaciones portuarias no estarían plenamente preparadas para maniobrar buques de gran tamaño con todas las garantías de seguridad, citando incidentes anteriores en el puerto.
La entidad también critica a la Autoritat Portuària de Balears y sostiene que tanto el Govern como el Ajuntament han optado por alinearse con los intereses de las grandes corporaciones en lugar de atender la opinión ciudadana, que sería mayoritariamente favorable a una reducción más significativa del turismo de cruceros.
Por todo ello, el colectivo exige al alcalde de Palma, Jaime Martínez, que rectifique y reclama responsabilidades políticas al Govern y a la Autoridad Portuaria por un acuerdo que, a su juicio, “condena a la ciudad a cinco años más de degradación”.




