"Bosque marino de Pollença", un proyecto pionero para replantar posidonia oceánica, logra hasta un 93% de supervivencia
Se plantaron manualmente 12.800 esquejes de posidonia entre 2018 y 2020. Una iniciativa pionera con la intención de comprobar si se podía recuperar el daño causado a estas plantas
Proyecto Bosque Marino de Pollença
Entre el 80 y el 93% de la posidonia oceánica replantada hace 6 años en la bahía de Pollença sobrevive. Así se deprende del proyecto pionero "Bosque marino de Pollença" por el que se plantaron manualmente 12.800 esquejes de posidonia entre 2018 y 2020 en 2 hectáreas de una zona interior de la bahía, frente a la base del ejército del aire.
Una iniciativa pionera y es que aunque ya se había plantado posidonia antes, no había sido a tan alta escala y con la intención de comprobar si se podía recuperar el daño causado. Para el proyecto, buceadores profesionales recogieron fragmentos o esquejes de los que se producen de forma natural por la dinámica marina y que se acumulan en el fondo, se seleccionaron y plantaron en la bahía, en una zona entre 4 y 5 metros de profundidad tal y como explica Jorge Terrados, científico del IMEDEA, es el principal responsable del proyecto.
El estudio desarrollado por el Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados, Imedea y Redeia confirma así que el plantado de posidonia es viable técnicamente y puede tener éxito. En seis años de monitorización han comprobado que los fragmentos son más pequeños pero están instalados, enraizados y creciendo al ritmo lento que es característico de la posidonia.
Proyecto Bosque Marino de Pollença
Proyecto Bosque Marino de Pollença
Se muestran optimistas y confían en que la plantación siga creciendo y progresando en las próximas décadas. De momento, según el estudio, la pradera restaurada todavía no ha recuperado su aspecto ecológico, su función como hábitat para peces así como captación de CO2.
Las previsiones de recuperación son de décadas pero remarca Terrados el valor de replantar la posidonia para el ecosistema marino, las 2 hectáreas donde está la plantación están rodeadas por boyas en superficie, condición imprescindible, reducir los daños de las embarcaciones para favorecer la recuperación de la posidonia.

Proyecto Bosque Marino de Pollença / Jaime REINA

Proyecto Bosque Marino de Pollença / Jaime REINA
El éxito en Pollença, ha permitido extrapolar la técnica a lugares con daños en Menorca: en la zona de cala en Bosch, en la bahía de Fornells por las obras en el puerto y en cala Blanca, después de la construcción de una toma de agua para la desaladora y donde la plantación terminaba la semana pasada.
También se ha lanzado una nueva edición de la‘Guía de plantado de posidonia’, que recoge la técnica científica de plantación utilizada, con el objetivo de compartirla con la sociedad para que sea replicada por otras entidades.




