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Sociedad

Lágrimas e impotencia en el desalojo de sa Joveria, que se completa sin incidentes

El dispositivo no ha actuado contra las caravanas

Desalojo asentamiento ilegal de Ibiza

Ibiza

Sin incidencias, pero con algunas lágrimas de impotencia y desesperación se ha llevado a cabo el desalojo del asentamiento ilegal de sa Joveria en la ciudad de Ibiza, con muy pocas personas que seguían okupando en ese espacio.

Finalmente, las caravanas que están ubicadas en otro espacio más cercano al colegio Can Misses no han sido obligadas a salir de la zona en la que permanecen desde hace años, ya que según el gobierno del Ayuntamiento de Ibiza no formaban parte de esta orden judicial, aunque insisten en que también tendrán que salir próximamente. De hecho, este martes se ha quitado el gálibo, que limita la entrada a la zona.

Aunque en ese asentamiento se han llegado a contar más de un centenar de personas viviendo en infraviviendas, apenas una decena permanecía en el interior de las chabolas o tiendas de campaña este martes.

A las diez de la mañana se ponía en marcha el dispositivo integrado por una quincena de agentes de la Policía Nacional desplazados desde Palma, junto con 10 efectivos de la Policía Local.

Apenas han encontrado resistencias entre los pocos que todavía quedaban en las infraviviendas. Aunque cuando les ha tocado marcharse no han podido evitar las lágrimas de desesperación porque no saben donde podrán dormir a partir de ahora.

Es el caso de un hombre,de nacionalidad marroquí, que señalaba que es " una vergüenza que nadie me defienda, quiero venir a trabajar y no tengo un sitio donde dormir". Lamentaba la falta de apoyo de las instituciones " nadie me ha ofrecido, la única alternativa que cojas tus cosas y te vas a la calle, este país no me permite regularizarme", comentaba desesperado.

La gran mayoría de personas que han estado okupando esas infraviviendas son de origen saharaui, que se muestran muy críticos con este desalojo e inciden en que son trabajadores que no tienen otra alternativa por los precios prohibitivos del alquiler de una vivienda

Y frente a la rabia e impotencia de las personas que estaban okupando chabolas o tiendas de campaña, está la alegría de las familias que viven en las caravanas y a los que no se ha desalojado " ya ya hemos organizado una fiesta".

Una vez que se han ido las últimas personas que vivían en el asentamiento ilegal los servicios de limpieza del Ayuntamiento están retirando bombonas de butano, baterías, hornos, frigoríficos o paneles solares, antes de que entre maquinaria pesada para empezar a retirar las toneladas de residuos.