Vicent Marí denuncia ante la ministra de Infancia la situación “límite y desesperada” del servicio de menores en Ibiza
El presidente del Consell reclama al Gobierno más recursos y flexibilidad en la contratación
El presidente Vicent Marí, en una imagen de archivo
Ibiza
El presidente del Consell de Ibiza, Vicent Marí, ha trasladado a la ministra de Infancia y Juventud del Gobierno, Sira Rego, la situación "límite y desesperada" que vive actualmente la isla en el servicio de atención a menores, especialmente en lo que se refiere a los menores extranjeros no acompañados, en el marco de la reunión que ha mantenido con los presidentes insulares.
Durante el encuentro, Marí ha destacado el crecimiento exponencial que ha experimentado el sistema en los últimos años. Ha recordado que en 2019 el Consell contaba con sólo dos centros de acogida residencial y 22 trabajadores, mientras que actualmente dispone de 11 centros y un total de 156 profesionales, con 28 más en proceso de contratación.
En estos momentos, el Consell atiende a 115 menores extranjeros no acompañados, una cifra que ha obligado a multiplicar por cinco el número de centros y por diez el personal destinado a este ámbito. Una situación que, según el presidente, “ha tensionado al límite los recursos y está poniendo en peligro la atención de otras competencias”.
Ha explicado que en 2018 el presupuesto en el servicio de menores era de 2,57 millones de euros, en 2025 esta cifra se elevó hasta los 9,33 millones de euros, con más de 3,35 millones adicionales. Para 2026, el presupuesto inicial supera ya los 10 millones de euros.
Entre las demandas trasladadas a la ministra, Marí ha reclamado poder utilizar libremente los remanentes en las instituciones están saneadas y en situación de superávit para poder disponer de más recursos y contratar personal.
También ha insistido en la necesidad de reforzar las plantillas de la Guardia Civil y de la Policía Nacional en la isla y que se intensifique el control de la ruta migratoria con Argel.
En lo que se refiere a los menores procedentes de Argelia, el presidente sostiene que “en muchos casos no se trata de menores en situación de abandono, sino que mantienen contacto con sus familias y han sido enviados deliberadamente”.