Opiniones enfrentadas en las Universidades públicas canarias para incrementar las plazas de Medicina para paliar el déficit de sanitarios
El Gobierno de Sánchez prevé aumentar durante el curso 2023/2024, un 15% el número de plazas en el grado de Medicina en las universidades españolas para contrarrestar el déficit de sanitarios, con un presupuesto de 50 millones de euros
La aprobación del Gobierno de Sánchez de crear en 2023 de 1.000 plazas de primer curso de Medicina, para lo que prevé una partida de 50 millones en los Presupuestos Generales del Estado para contrarrestar el déficit de sanitarios ha abierto un debate en el seno de ambas universidades públicas canarias. Mientras que en otras comunidades autónomas, las universidades de ciudades como Zaragoza, Málaga o Santiago, ya han anunciado que están inmersos en los preparativos para esa ampliación de plazas, en Canarias, las dos universidades públicas, mantienen un debate sin visos de entendimiento.
El presente curso académico del Grado de Medicina ha arrancado en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria con 842 alumnos matriculados, el número más bajo de los últimos tres años, 134 de nuevos acceso. Con una nota de corte de 12,9 mantiene poca diferencia con la de la Universidad de La Laguna que es de 13,029 y que durante este curso ha contado con 771 alumnos matriculados, 130 de nuevo acceso de las 1.050 solicitudes.
Con este escenario casi similar de oferta educativa, la diferencia la marcan la disparidad de criterios entre los rectores de ambas instituciones educativas a la hora de planificar la ampliación de plazas para el próximo curso académico. Mientras en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, el rector aboga por apostar por un incremento de plazas, en la de la Laguna considera que no es el momento y en ese sentido, el decano de la Facultad de Medicina de la Universidad de La Laguna, Agustín Castañeyra sostiene que realizar este aumento de plazas conllevaría una planificación con todas las partes implicadas.
Por su parte, el consejo social de la Universidad grancanaria sostiene que ante el déficit sanitario, la Universidad no puede ser ajena. Opinión que no comparte la decana de la facultad que sostiene que existen otras prioridades y ampliar el número de plazas no es la mejor opción para contrarrestar la escasez de personal sanitario. Miguel Ángel Acosta, secretario del Consejo Social de la ULPGC ha manifestado a la CADENA SER, que “es una labor de todos y ante el déficit sanitario la Universidad no puede ser ajena, viene avalada por unos fondos, un presupuesto del Ministerio de Sanidad de 50 millones de euros y la Universidad debería hacer uso de esos fondos”.
Los que desde luego no ven con buenos ojos esta propuesta son los estudiantes que consideran que "la facultad no reúne los requisitos para soportar un mayor peso de estudiantes". Ursula Llarrena, presidenta del Consejo de Estudiantes de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria advierte que “la ampliación de plazas no es una mejora para la Universidad lo más importante es estabilizar la propia facultad. No podemos apoyar esa ampliación en una situación tan precaria, lo que deberían es ampliar las plazas MIR. Nos gustaría ver una mejora de los servicios de este grado, aunque no es la única que tiene problemas de espacio e infraestructuras ya que estamos ante problemas generalizados en toda la facultad y que podrían aumentar si se impusiera el aumento de plazas”.
En cuanto a los médicos de atención primaria, una de las especialidades que registra mayor carencia de personal en el ámbito sanitario conceden un si a la ampliación de plazas siempre y cuando ésta esté acompañada de un cuerpo docente y de tutores solvente durante la carrera. Ana Joyanes, portavoz de la Asociación de Médicos de Atención Primaria de Las Palmas señala que “las prioridades de la sanidad pública pasan por que los médicos tengan unas condiciones laborales dignas; que los estudiantes tengan una tutorización real y de calidad para que después puedan ser unos médicos bien formados y que las condiciones laborales sean dignas para que después esos estudiantes, las nuevas generaciones, no tengan que buscar trabajo fuera”.
Sea como sea el debate está servido en el seno de ambas universidades públicas a la espera de ver cómo avanza el año en ambos escenarios, el educativo y el sanitario público, dos ámbitos esenciales para el desarrollo social de las islas.Mientras tanto, Universidades privadas como la Fernando Pessoa han tomado la delantera y han anunciado la incorporación de este grado a su oferta formativa del próximo curso académico con 50 plazas.