Una sentencia para prevenir ahogamientos
Santa Cruz de Tenerife
El coraje de la mujer de uno de los pocos héroes civiles que arriesgan su vida, y en este caso la pierde, por ayudar a otras personas, ha dado como resultado una sentencia que puede sentar un precedente muy serio en Canarias, con sus tres mil kilómetros de costa.
Los ayuntamientos van a tener que ponerse las pilas y sustituir la resistencia a aplicar un decreto de seguridad en las playas, según sostienen por incapacidad económica, para exigir a las administraciones superiores que contribuyan a invertir en catelería y socorristas. La plantilla actual no alcanza a cubrir ni la mitad de los entre 1.000 y 1.500 que necesitamos para garantizar una cobertura mínima en nuestras más de 500 playas.
Sin su prevención, más vidas seguirán corriendo el peligro de ahogarse en las Islas, y muchas de ellas se salvan además gracias a rescates muy complicados. O a actos solidarios como el de Arturo Fontán, cuya memoria merece que su muerte no sea en balde y contribuya a que contemos con una seguridad efectiva en nuestras costas.

Marta Cantero
He trabajado en diversos medios de comunicación de las Islas, tanto en Gran Canaria como en Tenerife,...




