Codicia política
LA MIRADA 20 JUNIO
Santa Cruz de Tenerife
La codicia es el deseo vehemente de poseer muchas cosas. Según esta definición, cabría hablar de la codicia del conocimiento: es decir, el querer saber cuánto más, mejor. Pero normalmente, el ansia de acumulación se refiere a objetos menos elevados. Codiciamos sobre todo riquezas o bienes, y en estos tiempos electorales, cargos.
De ahí que los mismos o las mismas se postulen para todo: alcaldías, presidencias de cabildos, consejerías de un Gobierno, un sillón en el Parlamento de Canarias o un acta en el Congreso de los Diputados o del Senado. Hay tantos aspirantes que, expresado en lenguaje coloquial, unos y unas, otras y otras, se dan hasta tortas en el seno de sus partidos para ser los o las elegidas.
Esta codicia política crea algunas situaciones curiosas, por llamarlas de algún modo: por ejemplo, que la actual alcaldesa de Arrecife deba renunciar a seguir siéndolo, apenas unos días después de haber revalido la plaza, para presidir el Parlamento de Canarias. Y el 23J podría obligar también a otras renuncias. Y aunque la regla general es que no suele haber cargo para tanta gente que aspira a ocuparlo, en ocasiones lo que se encuentra gente para ocupar algún cargo.
Marta Cantero
He trabajado en diversos medios de comunicación...He trabajado en diversos medios de comunicación de las Islas, tanto en Gran Canaria como en Tenerife, y he sido corresponsal en Canarias de varios medios nacionales, entre ellos El País. Licenciada en Ciencias de la Información y en Derecho, en la Cadena SER ejerzo como directora de Contenidos en Canarias.