Opinión

Viviendas varadas

LA MIRADA 3 JULIO

Santa Cruz de Tenerife

El acceso a una vivienda es un grave problema europeo. Pero mientras hay gente que no encuentra dónde habitar, once millones de casas permanecen cerradas a cal y canto en el continente. Sobre todo en España, que acumula ella solita 3,4 millones de ese volumen desmesurado de viviendas varadas.

La compra de segundas residencias, el blanqueo de dinero y el miedo de los propietarios a alquilar es la explosiva combinación que, según los entendidos, ha llevado a nuestro país a ese triste liderazgo.

Para poner coto a esa paradoja, se han barajado medidas más o menos realistas: desde un alquiler institucional para vivienda social hasta gravar el IBI, pagar un canon por día o, incluso, una posible expropiación temporal. Los resultados están a la vista.

Desde luego, resulta inverosímil que mientras la codicia que mueve el mundo logra alquilar trasteros a cien euros, once millones propietarios se resistan como gato panza arriba a sacar sus bienes al mercado.

¡Que nos lo piquen menudo, para poder tragárnoslo!

Marta Cantero

He trabajado en diversos medios de comunicación...