Revuelo productivo
Hay revuelo en Canarias, no sin razón, por la caída de la productividad. Estudiar las razones por las que producimos menos que la media nacional es una obligación del Gobierno, que probablemente dará la estocada al argumento simplón de que los canarios nos hemos vuelto gandules de un día para otro.
No conviene disociar la productividad de otro indicador en el que tampoco estamos bien: la calidad del empleo. Los inspectores que tratan de aflorar el fraude de una empresa o un trabajador en particular detectan que en el sector turístico se concentra el 58% de nuestra economía sumergida. Hay pícaros que cobran ayudas mientras trabajan informalmente, y empresas que siguen contratando de forma ilegal a la mano de obra que precisan para sacar adelante sus lucrativos negocios.
Desde esta perspectiva se entiende mejor la contradicción de registrar cifras récords de turistas y de ingresos y que, a su vez, no se encuentren camareros pese a la alta tasa de paro.
Hay que producir más sí, y también hacerlo con condiciones laborales y salariales dignas. Porque también ahí radica parte del problema por mucho que algunos se resistan a reconocerlo. Ya sabemos que quién se pica, es porque ajos come.

Marta Cantero
He trabajado en diversos medios de comunicación de las Islas, tanto en Gran Canaria como en Tenerife,...




