Objetivo: romper AENA
El análisis de Marta Cantero

Santa Cruz de Tenerife
AENA viene lanzado durante todo todo el mes de septiembre mensajes públicos afirmando que mantendrá su modelo de gestión centralizada frente a las presiones autonómicas. Y es que son ya cinco las comunidades autónomas que batallan por gestionar sus propios aeropuertos, como hacen la mayoría de regiones europeas con sus aeródromos. No sólo Cataluña y Euskadi, o Canarias, tienen en el punto de mira este objetivo. Baleares, e incluso Andalucía, se han incorporado a la lista.
El asunto preocupa, y mucho, no solo porque los aeropuertos no rentables no podrían sostenerse con la rentabilidad de otros; sino porque la parte privada de AENA ya ha alzado su voz avisando que la descentralización es un riesgo para su negocio. Lo ha hecho el primer accionista privado, el fundador del fondo británico TCI, que tiene el 6% del accionariado, enviando una carta al ente para que garantice la continuidad de la gestión en red.
Una de las mayores crudezas de este tiempo económico es el descaro con que se defienden los intereses particulares por encima de los generales, sin que quepa hacer absolutamente nada. Algún día tendremos que encontrar la manera de acabar con esta servidumbre de lo público a lo privado. Aumentando, por ejemplo, la presión sobre el conglomerado llamada Aeropuertos Españoles de Navegación Aérea para que deje de engordar los bolsillos de cuatro accionistas a costa de los millones y millones de pasajeros de a pie, entre ellos los canarios.

Marta Cantero
He trabajado en diversos medios de comunicación de las Islas, tanto en Gran Canaria como en Tenerife,...




