Ocio y cultura

"Vi nacer los Centros Turísticos desde dentro, César era el genio, Soto el artífice y Ramírez el visionario”

Marcial Martín, exdirector de los Centros de Arte, Cultura y Turismo de Lanzarote, presenta su libro “Testigo de la historia” este 15 de octubre en el Teatro Municipal de San Bartolomé

"Vi nacer los Centros Turísticos desde dentro, César era el genio, Soto el artífice y Ramírez el visionario”

Arrecife

El Teatro Municipal abrirá sus puertas para acoger la presentación de Testigo de la historia, el nuevo libro de Marcial Martín, uno de los hombres que vivió desde dentro la creación de los Centros de Arte, Cultura y Turismo de Lanzarote.

Exdirector de los Centros y exalcalde del municipio de San Bartolomé, Martín fue testigo privilegiado de una de las transformaciones más profundas que ha vivido la isla: el paso de una economía de subsistencia a un modelo en el que el arte, la cultura y la naturaleza se entrelazan como seña de identidad.

“Con 13 años empecé a trabajar como botones del Cabildo, sin saber que entraba en la historia de Lanzarote”, recuerda durante una entrevista en Hoy por Hoy Lanzarote.

2Era 1962 la isla, entonces, apenas sobrevivía de la agricultura de secano y la pesca artesanal", "la vida era dura, la gente se marchaba cuando no llovía. Pero un día, don José Ramírez Cerdá me llamó, "me propuso trabajar en el Cabildo y aquello cambió mi vida.”

El encuentro con Soto y Manrique

Poco después, Marcial presenció una escena que marcaría el inicio de la metamorfosis de Lanzarote. “Un día apareció en el Cabildo un hombre alto, elegante, con el pelo largo recogido en una coleta. Era Jesús Soto Morales. Venía a encargarse de la iluminación de la Cueva de los Verdes, y sin saberlo, estaba iniciando el primer capítulo de lo que serían los Centros de Arte, Cultura y Turismo.”

Soto, con el impulso visionario del presidente del Cabildo, José Ramírez Cerdá, y la inspiración artística de César Manrique, comenzó a transformar el paisaje lanzaroteño en una obra de arte integrada en la naturaleza. “La Cueva de los Verdes fue el comienzo.

Después vino Jameos del Agua, y más tarde, el Monumento al Campesino o las Montañas del Fuego. Todo aquello elevó la autoestima de los lanzaroteños. Pasamos de la pobreza a la dignidad, de la tierra seca al arte.”

Apenas cinco años después, Ramírez Cerdá volvió a llamar a Marcial a su despacho. “Tenía 18 años cuando me dijo: ‘Marcial, quiero que seas el gerente de los Jameos del Agua’. Me quedé sin palabras. Era un chico joven, pero acepté.”

Esa etapa, confiesa, fue una escuela de vida. “Trabajábamos sin horario, con sueldos modestos, pero con una ilusión infinita. Sabíamos que estábamos creando algo grande, aunque no imaginábamos cuánto. Yo me codeaba cada día con César, con Soto, con don José. Fue un privilegio irrepetible.”

Para Martín, el espíritu que impulsó aquellos años fue el de una utopía colectiva. “No se trataba solo de construir espacios bonitos. Se trataba de dignificar el alma de Lanzarote.”

El origen del nombre que lo cambió todo

Entre los muchos episodios que relata en su libro, uno destaca por su sencillez y trascendencia: el nacimiento del nombre “Centros de Arte, Cultura y Turismo”. “Al principio se llamaban simplemente Centros Turísticos. A mí me parecía un nombre pobre, que no reflejaba lo que eran en realidad. Un día se lo dije a César: ‘César, estos lugares no son solo turísticos, son arte, son cultura, son nuestra identidad’.

"Horas después me llamó para decirme: ‘Marcial, desde hoy se llamarán Centros de Arte, Cultura y Turismo, como tú propones’. “Y así fue" "Nunca pensé que ese gesto tan pequeño tendría tanta repercusión. Pero ese nombre encierra la esencia de lo que somos.”

Una obra de arte que hay que proteger

Más de medio siglo después, Marcial Martín observa con respeto y cierta preocupación la evolución de los Centros. “Son obras de arte vivas. No se pueden modificar sin criterio, porque cada piedra, cada curva, cada sombra está pensada. Si se empieza a cambiar, aunque sea poco a poco, se corre el riesgo de desnaturalizar la obra original.”

Para él, la conservación es una cuestión de identidad: “Los Centros son de todos los lanzaroteños, no de una institución ni de un partido. Son nuestra historia materializada. Hay que cuidarlos, mimarlos, no convertirlos en un decorado.”

Un homenaje a los trabajadores

Antes de terminar, Marcial lanza un deseo: “Me gustaría que mañana, en la presentación, estuvieran los trabajadores y trabajadoras de los Centros, tanto los de antes como los de ahora. Este libro es también para ellos. Sin los cabuqueros, los albañiles, los peones o los electricistas, nada de lo que hoy admiramos existiría. Fueron los verdaderos artífices de la transformación de Lanzarote.”

El Teatro Municipal de San Bartolomé acogerá la presentación de Testigo de la historia este martes 15 de octubre a las 20:00 horas, con entrada libre hasta completar aforo. Una cita con la memoria viva de una isla que aprendió a mirarse a sí misma a través del arte.

Demelza Viña

Directora del Hoy por Hoy Lanzarote desde 2023...