Canarias, un destino “sobresaturado” según la revista Fodor´s

El archipiélago aparece en un conocido listado como un destino a reconsiderar en 2026 / John Lamb

Las Palmas de Gran Canaria
Las Islas entran en un lista no muy deseable turísticamente hablando. La publicación estadounidense Fodor´s Travel incluye al archipiélago en su relación anual de “destinos a reconsiderar en 2026”, una guía que, explican, no es para disuadir al visitante, pero sí para advertir sobre aquellos destinos donde el turismo ha superado el límite de sostenibilidad social, ambiental y territorial.
En el listado aparecen enclaves tan emblemáticos como París (Montmartre), la región alpina de Jungfrau en Suiza, Ciudad de México o incluso la Antártida. No se trata de una “lista negra”, subraya la propia revista, sino de una llamada de atención a destinos donde el éxito turístico empieza a comprometer la calidad de vida de los residentes y la conservación del entorno.
En el caso de Canarias, Fodor’s apunta directamente a una paradoja conocida, que sería la imagen de playas y paisajes volcánicos que esconden una presión creciente sobre los recursos naturales, las infraestructuras y la cohesión social. El medio habla de atascos crónicos, transporte público sobrecargado, sistemas de depuración insuficientes y una escasez de agua cada vez más preocupante, factores que ya están afectando al día a día de la población.
El diagnóstico se apoya en datos contundentes. "En 2025, el archipiélago recibió 7,8 millones de visitantes, mientras que sus aeropuertos gestionaron más de 27 millones de pasajeros solo en el primer semestre del año, un 5% más que el año anterior. Un crecimiento que, lejos de ser coyuntural, se acumula sobre un territorio fragmentado y con una capacidad de carga limitada, especialmente en islas como Tenerife y Gran Canaria", dice la publicación.
A esta presión, añaden, se suma la dependencia económica. El turismo aporta más de un tercio del PIB canario y da empleo a alrededor del 40% de la población activa. Para Fodor’s, esta concentración no amortigua los impactos, sino que los amplifica y afecta de forma directa a la vivienda, la movilidad y el acceso a los servicios básicos.
La vivienda es, de hecho, el principal foco de conflicto social, remarcan. La expansión del alquiler vacacional ha disparado los precios del mercado residencial, dificultando el acceso a la vivienda para jóvenes y familias. “Los residentes han empezado a protestar porque están realmente hartos”, explica John Dale Beckley, fundador de la plataforma CanaryGreen.org, citado por la revista. “Trayectos que antes duraban 40 minutos ahora superan la hora, y vivir cerca del trabajo se ha vuelto un lujo”, señala con respecto a Tenerife.
Este malestar se hizo visible en mayo de 2025, bajo el lema “Canarias tiene un límite”, cuando miles de personas se manifestaron simultáneamente en Tenerife, Gran Canaria y Lanzarote. Añaden la opinión de ATAN, Asociación Tinerfeña de Amigos de la Naturaleza, en la que exponen que "el acceso a la vivienda se ha vuelto prácticamente imposible debido a la proliferación de alquileres vacacionales”, declara un portavoz. "Los espacios naturales se degradan constantemente, con pérdidas alarmantes de biodiversidad. La sobrepoblación ha borrado lugares tranquilos donde antes podíamos disfrutar de la vida; ya no quedan espacios verdaderamente locales”. La escasez de agua y la sobrecarga de infraestructuras son las próximas crisis inminentes.“
"Tenerife ha estado oficialmente en emergencia hídrica, pero sinceramente, sobre el terreno, no la sentimos en absoluto”, afirma Beckley. “La gente sigue duchándose, regando jardines, llenando piscinas, todo con normalidad”.
Desde Fodor’s insisten en que la inclusión en la lista no implica restricciones legales ni un llamamiento al boicot. El objetivo es “dar un respiro” a destinos sobreexplotados y abrir un debate global sobre planificación, sostenibilidad y límites al crecimiento.
Para Canarias, el mensaje es que el problema no es el turismo, sino un modelo basado casi exclusivamente en el volumen. La mención de Fodor’s introduce un nuevo factor en la ecuación turística del archipiélago, que es la percepción internacional de saturación.




