El Belén de Arena entrega 15.000 euros para los comedores sociales de Las Palmas de Gran Canaria
La cifra es inferior a la del año pasado, cuando se superaron los 18.000 euros, un descenso que la organización atribuye al menor tiempo de apertura
El Belén de Arena de Las Canteras clausura su vigésima edición donando 15.000 euros a los comedores sociales de la ciudad
Las Palmas de Gran Canaria
El Belén de Arena de la playa de Las Canteras ha cerrado este jueves sus puertas tras poner fin a su vigésima edición, una de las más complejas que se recuerdan. La muestra navideña abrió finalmente el pasado 15 de diciembre, con dos semanas de retraso respecto a lo habitual. A ello se sumaron las inclemencias meteorológicas, con viento y lluvia persistentes, que pusieron a prueba tanto a la organización como a las propias estructuras de arena. A pesar de las dificultades, ha registrado una media de más de 5.000 visitantes diarios, un total de 1250.000, con una recaudación de 15.000 euros.
Más allá de su valor artístico y turístico, el Belén de Arena mantiene intacta su vertiente solidaria, uno de los rasgos que lo distinguen desde sus inicios. Así lo subrayó el presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales, durante el acto de clausura, donde destacó que este proyecto “habla de solidaridad, de sostenibilidad y de cultura de paz en un momento convulso”, además de proyectar al exterior “los valores de la isla de Gran Canaria a través del arte efímero de la arena”.
La recaudación obtenida se destina íntegramente a los comedores sociales de la ciudad. El dinero reunido se ha repartido a razón de 3.000 euros para cada una de las cinco entidades beneficiarias, como son Nuestra Señora de La Paz Las Rehoyas, Parroquia de Santo Domingo de Guzmán, Parroquia de San Pedro, Comedor Social Nuestra Señora del Carmen y la Asociación Rescate Juvenil. Una cifra inferior a la del año pasado, cuando se superaron los 18.000 euros, un descenso que la organización atribuye al menor tiempo de apertura debido a las dificultades meteorológicas.
En este sentido, el concejal de Turismo del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, Pedro Quevedo, reconoció que no ha sido una edición sencilla, pero defendió el resultado final, puesto que ha salido “contra viento y lluvia, colocándonos como un referente mundial del belenismo y del arte efímero, en una playa y en invierno, algo que se dice y casi no se cree”.
Quevedo puso el acento en que, aunque la recaudación no sea elevada en términos absolutos, “en los comedores sociales ese dinero se convierte en auténticas maravillas”, y recalcó el valor del compromiso institucional con una iniciativa “solidaria, sostenible y profundamente digna”.
Uno de los comedores beneficiados es el comedor social Nuestra Señora del Carmen, situado a escasos metros del parque Santa Catalina y del paseo de Las Canteras. Su director y trabajador social, David Santana, explica en Hoy por Hoy El Drago que desde noviembre se ha producido un repunte notable de personas atendidas, en parte debido a la bajada de las temperaturas. El centro atiende actualmente a entre 60 y 70 personas al día, muchas de ellas en situación de sinhogarismo.
Santana señala que, “además de población local, en los últimos meses han llegado usuarios procedentes de otros puntos de España y de países europeos como Italia o Suecia, que pasan el invierno en Canarias buscando unas condiciones climáticas más benignas”. La donación recibida gracias al Belén de Arena permite al comedor cubrir gastos básicos como alimentación, agua o electricidad. “Gestionar un comedor social no es solo dar de comer, hay muchos gastos corrientes que son imprescindibles para poder mantener el servicio”, subraya.
El comedor Nuestra Señora del Carmen funciona desde 1989 y nació para dar respuesta a la presencia de personas sin hogar en el entorno del parque Santa Catalina y la zona portuaria. “Con el paso de los años y las distintas crisis económicas, la demanda se ha duplicado, obligando incluso a trasladar el recurso a unas instalaciones más amplias”, añade. Actualmente, además del plato principal y el postre, las personas usuarias pueden repetir comida y llevarse alimentos para la merienda o la cena, un apoyo esencial para quienes duermen en la calle.
Por su parte, Aday Rodríguez, el director del Belén, insistió en que el proyecto va mucho más allá de la Navidad. “No se trata solo de un belén, sino de una iniciativa cultural que se extiende durante todo el año, con exposiciones y actividades vinculadas al arte de la arena”, señaló, destacando también la colaboración entre instituciones, empresas y sociedad civil que hace posible que Las Canteras “sea uno de los lugares más visitados del planeta en diciembre, tanto físicamente como en redes y medios de comunicación”.
El cierre del Belén de Arena ha coincidido, además, con una jornada soleada en la playa de Las Canteras, tras varios días de frío y viento. Vecinos y visitantes han vuelto a llenar el paseo marítimo, en una estampa invernal muy propia de la capital grancanaria, donde conviven las sandalias con los jerséis.