¿Por qué algunos canarios se avergüenzan de su acento?
El locutor Karin Herrero ha reabierto un viejo debate que divide a muchos canarios y que cabalga entre el orgullo y el complejo

Humberto Hernández, las razones para renunciar al acento canario
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Santa Cruz de Tenerife
El reportero y locutor de Los40 Karin Herrero compartió hace semanas un vídeo en sus redes sociales denunciando el odio que recibe a causa de su acento. "Obviamente los paisanos que me tiran 'hate' por no hablar con acento canario son tremenda minoría, siempre me he sentido muy querido por la gente de mi tierra", explicó en su cuenta de Instagram. No obstante, cuenta uno por uno los insultos que ha recibido por su acento peninsular. Es un viejo debate que conecta con la idea errónea de que existe un "castellano neutro", adquirido por muchos canarios al llegar a la península. ¿Cuál es la razón? Humberto Hernández ha sido presidente de la Academia Canaria de la Lengua y es uno de los lingüistas más reconocidos del Archipiélago. En su opinión, las razones para cambiar un acento son múltiples.
Las razones económicas, por ejemplo. "El emigrante hispano que emigra a Estados Unidos y cambia su lengua española por el inglés, porque la lengua que lleva le recuerda situaciones de pobreza", explica el experto. Otra cosa es la migración política, "el emigrante que va a otro país por razones políticas, no económicas, y reafirma su propia lengua materna", explica. Es el caso de los cubanos o los venezolanos en Estados Unidos que siguen hablando perfectamente el español caribeño o mexicano como una reivindicación política.
Las razones económicas
Fundamentalmente, la razón principal para cambiar un acento es que el dialecto de procedencia se considera reflejo de una sociedad con un poder económico más bajo, con menos estatus. Se asocia ese poder económico con lo cultural. "Consideras que la otra modalidad es la más prestigiosa, la que pertenece a una sociedad más rica. Las modalidades meridionales del español, Canarias, Andalucía, algunas zonas de Extremadura, Murcia, etc., en relación con el español del centro norte, son economías mucho más débiles", razona Humberto. El acento canario, murciano o andaluz suena a pobre.
Hernández recuerda y valora que muchos profesionales están haciendo periodismo en variedades dialectales del sur por todo mundo. "Estos días he escuchado a otro periodista hablando del tiempo en español argentino y nadie pone el grito en el cielo, al contrario, yo creo que nos alegramos de que esa diversidad dialectal esté representada en los medios de comunicación", añade. La glotofobia, o discriminación por el acento, sigue siendo uno de los prejuicios más aceptados socialmente, incluso entre quienes se consideran abiertos y tolerantes.
Pagar el peaje del "español neutro"
Marcos Dosantos es politólogo y escritor. Nació en el Puerto de la Cruz y se graduó en políticas en la Universidad Complutense de Madrid. Es coautor de la biografía de una de las mujeres con el acento canario más reconocido, el de Carla Antonelli. Marcos cree que este es un debate que se debe enfrentar con amabilidad y escucha, alejándolo del odio. "Evidentemente, el acento, el dialecto, el léxico, el vocabulario, nuestro campo semántico canario, marca una parte importante de la identidad y de la experiencia canaria, pero no de forma exclusiva, ni tampoco debería ser de forma excluyente", explica.
Muchas personas que se han ido han visto que sus acentos se mezclan de forma natural, "como cuadernos de bitácoras que son, se han visto a veces influidos, mezclados de forma natural y sin pensarlo, y otras veces se han visto cambiados por adaptación", añade. Sin embargo, reconoce que en el mercado laboral peninsular, a menudo se exige un español neutro. "En muchas ocasiones, sobre todo hasta hace unos años, se metía mucha caña a los acentos que no son peninsulares del centro castellano estándar", explica.
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Marco Dosantos: "Nuestro campo semántico canario, marca una parte importante de la identidad, pero no toda"
Muchos canarios han tenido que pagar esa nómina, que adaptarse a lo que se les exigía. "¿Eso está bien? No, por supuesto que no está bien que se te obligue", añade. "Del mismo modo que no creo que aporte ningún valor señalar con un carné por puntos de canariedad a personas que no hablen exactamente como nosotros pensamos que debería hablar ", zanja. Existen millones de formas de sentirse canario, y lo más interesante sería, en opinión de Marco, centrarnos en lo que nos une.
La glotofobia es un asunto complejo
En opinión del investigador Antonio M. Piñero, doctorando en sociolingüística por la Universidad de La Laguna, el caso de Karin Herrero ilustra lo complejo que resulta estudiar los fenómenos lingüísticos. "La sociedad tiende a emitir juicios rápidos sobre la forma de hablar de los demás. Existe una tendencia a pensar que quien no conserva el acento propio de su lugar de origen lo hace por desprecio hacia su variedad lingüística, cuando en realidad influyen múltiples factores: el contexto familiar, las relaciones afectivas, la exposición prolongada a otras modalidades del idioma, e incluso la admiración hacia ciertos modelos", explica.
Un lingüista no puede limitarse a escuchar y opinar; debe indagar en la historia personal del hablante para comprender por qué habla como habla. La lengua nunca se usa en el vacío: siempre está condicionada por contextos sociales, personales y afectivos. "No se puede medir la identidad -en este caso, la canariedad- por el acento. Ser más o menos canario no depende de pronunciar con rasgos locales, sino de la actitud hacia la tierra: cuidarla, promocionarla y sentirse vinculado a ella", añade.
Piñero opina que Karin Herrero, lejos de renegar de Canarias, trabaja por darla a conocer, y eso es lo que realmente importa. "Cambiar el acento por presión social o por creer que uno es “mejor” si habla con un estándar neutro es criticable, pero hablar como la familia o como el entorno afectivo es lo más natural del mundo", explica. "Este ejemplo demuestra que la glotofobia y los prejuicios lingüísticos son problemas reales, y que la labor del lingüista consiste en describir con rigor todos esos contextos, evitando simplificaciones que solo generan estigmas", zanja.

Javi Rodríguez
(La Palma, 1991) Periodista vinculado a la Cadena SER en Canarias desde el año 2009, apasionado de los...




