Las primeras viviendas colectivas de madera en Canarias ya son una realidad
Madera, sostenibilidad y cohousing es otra alternativa de modelo residencial en las Islas
El cohousing con casas de madera va creciendo en Canarias
Las Palmas de Gran Canaria
Ante la emergencia habitacional y los altos costes de construcción existe una alternativa real y viable como son las casas de madera. En Las Palmas de Gran Canaria se está ultimando el primer edificio de vivienda colectiva con estructura íntegra de madera, un proyecto pionero que marca un antes y un después en la arquitectura sostenible del Archipiélago. Así lo explica el arquitecto Ricardo García, del estudio Arquitectos de Familia, que lidera esta iniciativa: “No es el primer edificio de madera, pero sí el primero de vivienda colectiva, con varias viviendas a la vez. En este caso son diez viviendas y ya estamos terminando la estructura”.
El arquitecto, profesor de la ULPGC e investigador de la Universitat Rovira i Virgili, comenta que desde el despacho llevan años apostando por este tipo de edificación, por lo que “no se trata de un experimento aislado, sino de una línea de trabajo consolidada, con proyectos en marcha en distintos puntos de Gran Canaria, como Firgas, Arucas y Gáldar, tanto de cohousing como de vivienda protegida. “Ganamos uno de los concursos de Vivienda Social, propusimos un edificio con toda la estructura de madera, no solo una parte en fachada”, señala García, subrayando que se trata del primer caso de vivienda social íntegramente en madera en Canarias. Además, la ejecución podría comenzar en breve: “Ya está previsto su desarrollo y parece que hay posibilidades de que se empiece este mismo año”.
“La madera acumula CO₂, es como una pila que elimina CO₂ de la atmósfera y lo guarda para siempre”, comenta para argumentar que la madera es el material más sostenible que existe. En un territorio como Canarias, con alta humedad ambiental y episodios de calima, el comportamiento del material es especialmente ventajoso, ya que“la madera absorbe humedad cuando aumenta y la suelta cuando el ambiente está seco, funciona como un regulador hidrométrico natural”. Esto se traduce en viviendas más confortables.
Uno de los grandes prejuicios sobre este tipo de construcción es su respuesta ante el fuego. Sin embargo, el arquitecto lo desmiente argumentando que “la madera reacciona muy bien ante el fuego. A medida que arde se va autoprotegiendo”. Incluso en caso de incendio, la reparación es más sencilla que en otros sistemas con “una estructura metálica prácticamente funde y el hormigón estalla, mientras que la madera se retira y se repone con mucha facilidad. En el coste global estamos en costes iguales o similares al hormigón”
Sobre el coste, precisa que “eso sí, hay una diferencia clave como es el tiempo y la mano de obra. Estamos levantando diez viviendas en cinco semanas con solo tres operarios”, destaca García, poniendo el foco en uno de los grandes problemas actuales del sector: la falta de mano de obra cualificada. Además, el menor peso del edificio reduce costes desde el inicio. “El edificio pesa la sexta parte que uno de hormigón, así que los cimientos son mucho más económicos”, sentencia.
Más allá de la técnica constructiva, estos proyectos se integran en un fenómeno social en auge: el cohousing. Según García, Canarias está liderando este modelo a nivel estatal:“Ahora mismo somos una de las comunidades autónomas que más está avanzando en vivienda colaborativa”. Todo ello, en un momento en el que el apoyo institucional ha sido fundamental porque “ha habido una fuerte apuesta del Gobierno de Canarias y eso ha ayudado al despegue”, junto a una estructura profesional que acompaña a los grupos en todo el proceso
La construcción en madera es una alternativa real, eficiente y sostenible, que empieza a consolidarse en Canarias con proyectos pioneros que están despertando interés incluso fuera del Archipiélago. Como resume el propio Ricardo García, el camino ya está marcado: “El cohousing está en marcha”