"No somos delincuentes, somos pescadores”, la cofradía de La Graciosa contra la nueva norma europea
Gregorio Páez denuncia que la nueva norma de la UE impone esperas de hasta cuatro horas y sanciones de hasta 3.000 euros

Arrecife
Los pescadores de La Graciosa se suman este martes a las movilizaciones convocadas en distintos puntos del país contra la nueva normativa de control pesquero impulsada por la Unión Europea.
En la octava isla, la concentración tendrá lugar en el puerto de Caleta de Sebo y contará con la participación de pescadores, familiares y vecinos que apoyan la defensa del sector primario.
Gregorio Páez, patrón mayor de la Cofradía de Pescadores de La Graciosa, alerta de que el nuevo reglamento pone en serio riesgo la continuidad de la pesca artesanal. “Esta normativa nos mata", "se ha hecho desde los despachos de Madrid, sin conocer la realidad del mar ni contar con los pescadores”, denuncia.
Entre las medidas, destaca la obligación de pesar las capturas a bordo y enviar los datos de forma electrónica antes de llegar a puerto. Además, "los barcos deben avisar con cuatro horas de antelación para poder atracar, incluso cuando faenan a apenas media hora o una hora de la costa". “No tiene ningún sentido".
"Si hay un temporal, ¿qué hacemos esperando cuatro horas fuera del puerto?”, se pregunta Gregorio Páez.
El patrón mayor también advierte de las duras sanciones asociadas a posibles errores en el pesaje. “En un barco no se puede pesar con exactitud, si hay un fallo del 10%, la multa puede ser de hasta 3.000 euros por cada error", "es una locura”, afirma.
Según Gregorio Páez, estas imposiciones podrían provocar la paralización de la flota y, en consecuencia, la desaparición de las cofradías. “Si no hay barcos, no hay cofradía", "así de claro".
"En La Graciosa sería muy difícil mantenerla”, señala, insistiendo en que los pescadores “no son delincuentes”, sino trabajadores que quieren seguir viviendo del mar.
El impacto no se limitaría solo a la isla. La pesca de La Graciosa abastece a Lanzarote y a Gran Canaria, por lo que un parón afectaría también al suministro de pescado y al empleo indirecto vinculado al sector.
Las cofradías reclaman que el control se realice en tierra y con sistemas realistas, y acusan a la administración de querer “acabar con la flota” al imponer normas sin diálogo previo. “No se pueden tomar decisiones desde un despacho sin escuchar a quienes están cada día en el mar”, subraya Gregorio.
Pese a todo, el patrón mayor se muestra moderadamente optimista y confía en que el Ministerio y la Unión Europea rectifiquen. “Espero que reflexionen y retiren, al menos, lo de las cuatro horas y el pesaje en el barco. Eso nos perjudica totalmente”.
Mientras tanto, los pescadores de Canarias se mantienen firmes y no descartan nuevas medidas de presión si la normativa sigue adelante tal y como está planteada.

"No somos delincuentes, somos pescadores”, la cofradía de La Graciosa contra la nueva norma europea
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Demelza Viña
Directora del Hoy por Hoy Lanzarote desde 2023 en SER Lanzarote. También trabajó en Radio Televisión...




