Tiralenguas se anota un triunfo con denominación de origen y Mamelucos no enamora
La murga de la Casa del Miedo pareció incómoda en una preliminar con un grato cierre a cargo de La Sonora


Santa Cruz de Tenerife
Empezó a las 20:53 y finalizó a las 23:59. La segunda fase del concurso de adultas se esfumó en un abrir y cerrar de ojos. En realidad, casi todo el caviar se había acabado con Los Tiralenguas, que quebraron los pronósticos y conquistaron la noche el martes con un triunfo con denominación de origen. Made in Icod. La decepción la firmó Mamelucos, cuyo pase queda en el alambre; y la sorpresa grata, La Sonora, que brindó un buen cierre a la noche del martes con argumentos sólidos para seguir en liza.
Tiralenguas fue un cañón
Rubén Pitu y Xerach, autores de una de las páginas más bella del concurso (los Sarymanchez) se unen en Tiralenguas, el primero con sus letras y el segundo con su calidad en el montaje musical. La voz de Fabiola Solas emociona en la presentación.
El primer tema ofrece una temática ya cantada el día antes por Bambones: el simulacro. Pero no solo apuestan por otro enfoque, sino además enganchan con un binomio genial: el cañón de sus voces y la magia de sus solistas. Acaban la canción muy arriba y se meten al público en el bolsillo.
Luego, llega su original segunda canción, con denominación de origen. Arranca con un golpe genial, el del pasaporte del norteño "que no viene nunca a Santa Cruz". El tema tiene sus picos y valles -como la región de la que vienen- pero finaliza con un levantaplazas facilón (que funcionó) y que arrancó hasta el aplauso de Alexis Hernández. Ya para entonces una certeza se había apoderado del Recinto: si hay justicia, Tiralenguas repetirá el sábado. Méritos de sobra para ser finalistas con nota alta.
Anodinos Mamelucos
Enunciaba por la mañana en la radio Manolo Peña que éste no podía ser otro "año de transición" para la histórica Mamelucos, murga que ha dado al concurso algunos de sus momentos más relucientes. En busca de un destino feliz, el grupo de la Casa del Miedo pareció incómodo en sus dos temas de la fase.
El primero es anodino, insípido, sin contenidos como para cantarlo una murga grande. Eso sí, con un atrezzo trabajadísimo. La temática del casino y el desarrollo gris mejor habrían encajado en el concurso de Las Palmas.
En el segundo empiezan con fuerza y se anotan un par de buenos golpes. Luego, sus argumentos se van evaporando conforme avanza la canción, que buscaba el flechazo con el público en el rajazo a Rudy Ruymán, como si la murga se aferrase al levantaplazas final para conquistar el pase. Vista la fría reacción del público, el efecto no fue el deseado. No llega a ser un naufragio como el de Diablos 2025, pero sí una actuación sosa y que compromete su clasificación.
Grato cierre a cargo de La Sonora
La Sonora tiene un plus en su carismático director Carlos Estévanez, que tira del carro, suma y da contexto a los temas. Tuvo buenas gotas de sarcasmo su original apuesta por los bonos. Su actuación estuvo repleta de mérito e interacción con el poco público que quedaba en el graderío.
A valorar: actualizaron a última hora el primer tema; acertaron tirando de sentimiento cantándole a Añaza y los negocios que cierran; le pusieron mucha emoción a su final e hicieron honor a su nombre. La Sonora sonó bien. ¿Pasarán?
Tras con Tras, sin éxito
Tras con Tras llegó con aire reivindicativo y con un anuncio que dejaron clarito: con ellas, no podrá nadie.
Después de enamorar con uno de los pasacalles más hermosos del Carnaval, cantan bonito y bien su primer tema. El problema tal vez fuera la letra, muy densa y sin mucha gracia. Por momentos, parecieron un periódico; cuando buscaron el camino de la ironía, fue un no: "Viviremos en el agua", dijeron a la hora de hablar de superpoblación.
En el segundo tema, el algoritmo, buscan sin éxito la vía del humor. Su actuación fue aseada, hasta meritoria (gran esfuerzo para suplir con trabajo y más trabajo la falta de componentes) pero sin encontrar la pócima mágica para avistar la final.
Chinchosos, ¿otra mala noche?
Los Chinchosos tuvieron una noche aciaga. Desde el momento de aparecer en escena -sin que les entrase el vídeo previsto- hasta la despedida. Con problemas para defender sus temas a concurso. Un año más, dejan la sensación de que habrá que seguir esperando (¿hasta cuándo?) para que el nivel de la murga se aproxime a lo que algún día significó su ilustre nombre.
>> Consulta también la crónica de la primera fase: "Bambones se vistieron de Singuangos" (por Manoj Daswani)
>> Las declaraciones de Primi: "Nos dirán que echamos los mejores temas en fase"

Manoj Daswani
Santa Cruz de Tenerife, 1982. Licenciado en Ciencias de la Comunicación. Ha estado en los últimos cuatro...




