Los Llanos, una ciudad cada vez más social: se reorganizan y modernizan los servicios sociales
Se consolidan las nuevas instalaciones: más modernas y sostenibles para la alta demanda tras la erupción de 2021

Idaira Pérez, concejala de Los Llanos de Aridane / Cadena SER

Los Llanos de Aridane
Los Llanos de Aridane está reorgzanizando y modernizando los servicios sociales, con nueva sede centralizada ya consolidada que ha permitido unificar muchos servicios, mejorando la privacidad de los usuarios y facilitando una atención más ágil, además de una mejor coordinación entre profesionales de trabajo social, psicología, familia y menores. Paralelamente, el Ayuntamiento mantiene activos diversos programas -desde los Servicios Sociales Comunitarios hasta la atención a menores, mayores o personas en exclusión-, que funcionan bajo una alta presión debido al incremento de la demanda tras la erupción volcánica de 2021, en un municipio que sigue siendo el más afectado por los daños y la carga social derivada.
A esta realidad se suma la aprobación en 2025 de una nueva ordenanza que endurece el acceso a las ayudas de emergencia social mediante límites económicos, restricciones en el número de prestaciones por familia y nuevos requisitos documentales y patrimoniales. Este cambio ha generado debate público, especialmente en un contexto donde aún persisten las dificultades económicas en buena parte de los hogares. No obstante, el presupuesto municipal de 2025 refuerza el área con más inversión en bienestar social, vivienda, becas y empleo, enmarcado en un plan más amplio de reconstrucción. El resultado es un sistema social más estructurado y actualizado, pero sometido a tensiones por la alta demanda y por las nuevas condiciones de acceso a las ayudas.
La demanda de Servicios Sociales aumenta
El envejecimiento poblacional y una mayor esperanza de vida son dos factores que hacen que cada año incremente la demanda de los Servicios Sociales. Los Llanos de Aridane es el municipio de mayor población de la isla de La Palma con 20.283 habitantes, según datos del Instituto Nacional de Estadística correspondientes a 2024. La concejal de los Servicios Sociales de Los Llanos de Aridane, Idaira Pérez, habla de un sector que abarca muchas áreas y servicios incluso desconocidos para el propio personal del ayuntamiento.
“Preparé una presentación con todos los contenidos y se quedaron sorprendidos”, explica. No solo se gestiona la Atención a Domicilio, también las ayudas de emergencia, atención psicológica a menores, atención psicológica a mayores, violencia de género e igualdad y actividades para el desarrollo cognitivo. Esto se refleja en los presupuestos municipales de los Servicios Sociales que han pasado de 1,1 millón de euros el pasado año 2025 a 1,8 millones para este año 2026.
Un papel importante lo juega las entidades no gubernamentales que mantienen acuerdos con el ayuntamiento para llevar a cabo servicios orientados a personas con discapacidad o mayores. Idaira Pérez explica que, más allá de que puedan ser independientes, tener actividades, reunirse y compartir “les cambia totalmente la vida”. Y es que uno de los problemas que más preocupa es que “hay muchas personas mayores solas”.
El servicio de acompañamiento
Cuentan con un servicio municipal de acompañamiento de lunes a viernes para ofrecer comidas y controlar la medicación, sin embargo, el fin de semana se quedan solas. “El fin de semana se dejan de tomar la medicación”, explica Idaira Pérez, que hace un llamamiento a “cuidar de nuestros mayores, se nos olvida que gracias a ellos estamos aquí”. Desde el ayuntamiento se apoyan iniciativas como club de pesca, senderismo, club de lectura, incluso judo, “les enseña cómo caer, porque los mayores se caen, y aprenden a levantarse”, algo que no solo evita lesiones físicas, “les da una confianza enorme”.
Alerta sobre el abandono de nuestros mayores y dibuja un sector, el de la Ayuda a Domicilio, que cada año incrementa la demanda ante la falta de camas en centros sociosanitarios. Envejecer en el propio domicilio es una opción cada vez más aceptada. Para ello es necesario personal formado. “Tienen trabajo desde el primer día”, pero advierte también de que se trata de una formación que “no puede ser unos cursos y ya está, y es necesario que se tenga cierta sensibilidad”, más allá de la llamada por un empleo asegurado.
Los efectos de la erupción en la salud
Entre las iniciativas que se han llevado a cabo en los últimos meses está la apertura de una Oficina de Atención al Mayor en el barrio de Las Manchas, donde reside una población de avanzada edad y, además, se encuentran aisladas al sur de las coladas. Una oficina que se ha gestionado en colaboración y acuerdo con el municipio de El Paso, ya que ambos ayuntamientos comparten el barrio en sus términos municipales y que les atiende dos días a la semana.
Un dato que preocupa también es el incremento de las personas diagnosticadas con alguna discapacidad. “Debe ser algo biológico”, explica la concejal de Servicios Sociales, que no encuentra una respuesta firme, pero sí alerta también del uso de sustancias estupefacientes entre la población más joven. Para ello están negociando la presencia en el municipio de la Oficina de Proyecto Hombre dos veces por semana, más allá del ámbito insular.
Sobre la salud mental, los efectos de la erupción siguen ahí. Más de cuatro años después siguen las secuelas, aunque dice advertir un cambio, sobre todo entre las personas que ya han recibido el abono de las cuantías correspondientes al valor de lo perdido. Según explica Idaira Pérez, “les da autonomía y confianza. Después de haberlo perdido todo, de pronto se ven con una disponibilidad económica que ayuda” a ver una luz que les abre la puerta a rehacer sus vidas.
Internet y menores
Desde el ayuntamiento se mantiene un contacto directo con los centros educativos. “Más allá de las medidas de emergencia, la mayoría de los Servicios Sociales están orientados a la prevención”. En el caso de los centros educativos se mira a la igualdad y la lucha contra la violencia de género. Advierte de un dato preocupante, “los menores empiezan a consumir porno a los siete años”, una edad para la que aún no están preparados ni psicológica ni biológicamente. “Es un peligro” y reconoce estar “muy preocupada” porque se asumen roles equivocados “y les afecta psicológica y físicamente” aceptando prácticas que se alejan de la realidad.
Sobre la propuesta de restringir el acceso a internet a menores de 16 años, la concejal de Servicios Sociales se muestra contundente, “chapó”, responde. Reconoce que “no sé cómo se haría, pero es necesario” entendiendo también que “internet está ahí” y puede ser una herramienta para avanzar en la digitalización o la búsqueda de contenidos relacionados con los contenidos educativos. Sin embargo, considera oportuno “limitar el acceso a determinadas páginas”.




