Un cruce de ADN y una confirmación tardía: el azar en un banco genético demuestra la paternidad de un empresario suizo
Una mujer residente en Las Palmas de Gran Canaria ha logrado demostrar ser hija de un empresario suizo por una casualidad en un banco de ADN
La madre y el padre se conocieron en Las Palmas de Gran Canaria / Witthaya Prasongsin
Las Palmas de Gran Canaria
Una mujer de nacionalidad española-guineana residente en Las Palmas de Gran Canaria ha conseguido demostrar que es hija de un empresario suizo, tras cruzarse casualmente sus pruebas de ADN en el banco donde ambos lo habían depositado con años de diferencia. El abogado de la mujer, el sevillano Fernando Osuna, ha explicado a EFE que la mujer presentó una demanda de paternidad que ahora ha sido avalada por un juzgado, sin haber acreditado inicialmente pruebas físicas de la relación entre ambos.
Sin embargo, en 2017 la demandante se dio de alta en una entidad a la que se puede enviar el ADN mediante una prueba de saliva, con el fin de conocer los orígenes genéticos de las personas, con la casualidad de que su entonces supuesto padre había hecho lo mismo años antes. Con esa prueba presentó una demanda, que le ha servido para que la Audiencia Provincial de Las Palmas le haya dado la razón, revocando la decisión del juzgado de primera instancia que consideró que no tenía razón en la demanda.
Con ella se cierra, cinco años después un proceso judicial con el que la mujer ha intentado encontrar a su progenitor, sin éxito, después de que su madre y su padre se conocieran, años atrás, en Las Palmas de Gran Canaria. La mujer citaba en su demanda que su padre mantuvo con ella una relación "de armonía" hasta que le pidió que la reconociese como hija, y, tras buscarle en redes sociales y por distintas vías, finalmente le localizó gracias a un banco de ADN.