Hoy por Hoy Canarias
Sociedad

Colectivos ciudadanos advierten que la falta de mantenimiento de la red hidráulica tradicional agrava la crisis hídrica y paisajística en Gran Canaria

Colectivos ciudadanos advierten que la falta de mantenimiento de la red hidráulica tradicional agrava la crisis hídrica y paisajística en Gran Canaria.

Las Palmas de Gran Canaria

El deterioro de estanques, acequias y cantoneras en los parajes de Mascuervo y San Lorenzo ha dejado de ser una cuestión técnica para convertirse en un símbolo. En pleno Paisaje Protegido de Pino Santo, la red hidráulica tradicional, levantada desde el siglo XVIII para captar y distribuir el agua, se desmorona entre la desidia institucional y la falta de planificación pública. Esto es lo que advierten colectivos como la Plataforma salvar los estanques de San Lorenzo y por el Parque Agroambiental”, como sostiene Juanse Rodríguez que explica que “estamos hablando de agua, de territorio y de identidad. No es una cuestión romántica, es una cuestión de supervivencia”.

La denuncia, impulsada por colectivos ciudadanos, pone el foco en un problema estructural como es la pérdida de infraestructuras históricas en un contexto de emergencia climática y escasez hídrica. Exponen que es una red pensada para otro tiempo… y más necesaria que nunca. Mascuervo y San Lorenzo conservan una red de estanques, acequias y cantoneras diseñada para adaptarse al clima insular. Durante generaciones permitió almacenar el “oro líquido” y sostener la agricultura de medianías. Hoy, sin embargo, gran parte de esas infraestructuras presentan un avanzado estado de deterioro.

“Lo más grave”, señala Juanse, “es que tenemos una herramienta histórica para gestionar el agua y la estamos dejando morir justo cuando más la necesitamos”. En un escenario de lluvias irregulares, olas de calor más frecuentes y temperaturas en aumento, la recuperación de esta red podría mejorar la resiliencia hídrica y reactivar suelos agrícolas hoy abandonados.

La denuncia pública subraya que actualmente las labores básicas de limpieza y mantenimiento recaen en personas voluntarias, sin respaldo técnico ni recursos estables por parte de la administración insular. “No puede ser que la conservación de un patrimonio común dependa solo del esfuerzo de cuatro personas comprometidas”, advierte. “Eso demuestra una dejación de funciones clarísima”.

Los colectivos firmantes, entre ellos la Plataforma Salvar los Estanques de San Lorenzo y por el Parque Agroambiental, la Asociación Sociocultural y Ambiental La Periferia, el Colectivo Cultural Tawada y Turcón Ecologistas en Acción, reclaman al Cabildo de Gran Canaria un plan urgente de diagnóstico y recuperación.

Para Juanse, el problema es de coherencia política: “No se puede hablar de adaptación al cambio climático ni de transición ecológica mientras se abandona el patrimonio hidráulico tradicional”. Y añade: “Si dejamos caer esta red, estamos renunciando a una forma sostenible de gestionar el territorio que ya demostró que funciona”.

Las demandas incluyen la coordinación con propietarios y comunidades de agua, la integración de estos sistemas en las estrategias insulares de gestión hídrica y el refuerzo de la vigilancia frente a usos ilegales.

Motocross, erosión y desprotección

A la degradación de las infraestructuras hidráulicas se suma otro factor: la circulación motorizada y la práctica de motocross en caminos tradicionales dentro del espacio protegido. “Es incomprensible”, afirma. “Estamos en un espacio protegido y se permite una actividad que erosiona el suelo, destruye caminos históricos y afecta a la fauna”. Según denuncia, estas prácticas se repiten “con aparente impunidad”, sin sanciones ejemplares ni medidas disuasorias eficaces.

La contradicción es evidente, ya que es un territorio con alto valor ambiental, agrícola y cultural sometido a presiones que aceleran su deterioro mientras las infraestructuras que podrían fortalecer su resiliencia permanecen abandonadas.

La recuperación de la red hidráulica tradicional no es, insisten los colectivos, una mirada al pasado. Es una apuesta estratégica por soluciones basadas en el conocimiento local y el equilibrio ecológico.

Juanse lo expresa sin rodeos. “Recuperar los estanques y las acequias no es volver atrás, es avanzar con inteligencia”. Y concluye: “Si hablamos de soberanía alimentaria, de producto de cercanía, de paisaje cultural… todo empieza por el agua. Y el agua ya tenía su sistema. Lo que falta es voluntad política”.

En Mascuervo y San Lorenzo, el debate ya no es solo patrimonial. Es una discusión sobre modelo de territorio, responsabilidad institucional y futuro climático. Porque, como insiste Juanse, “cuando se pierde el agua, se pierde todo lo demás”.