Paula Echevarría y Daniel Grao se rinden al norte de Gran Canaria durante el rodaje de “A la deriva”
Este viernes finaliza la filmación de esta serie de Atresmedia que ha rodado sus localizaciones exteriores en municipios como Agaete y Gáldar
Paula Echevarría y Daniel Grao presumen del rodaje de "A la deriva" en Gran Canaria
Las Palmas de Gran Canaria
Viernes de estrenos en salas y plataformas… y también viernes de rodaje en Canarias. El archipiélago vive uno de sus momentos más dulces en el sector audiovisual. Solo en 2025, el Gobierno regional cifra en más de 432 millones de euros el impacto económico de la industria, con 180 producciones rodadas en las islas.
En ese contexto, Gran Canaria vuelve a convertirse en plató natural. En Gáldar, a pocos minutos de Sardina del Norte, se graba estos días el último tramo de “A la deriva”, una producción de Buendía Estudios Canarias para Atresmedia que contará con diez episodios de 50 minutos.
La ficción, ambientada en un humilde pueblo pesquero a finales de los años 60 y principios de los 70, arranca tras la desaparición de un grupo de marineros que regresa años después cuando ya se les daba por muertos. “Hay a quien esa vuelta le mejora la vida, a quien se la pone patas arriba y a quien se la empeora”, resume Paula Echevarría en Hoy por Hoy El Drago.
Paula Echevarría disfruta de este rodaje con el que podido ver otra cara de Gran Canaria
Pero más allá de la historia, el rodaje ha dejado huella en sus protagonistas, especialmente por su paso por el norte de la isla.
“Rodar en Canarias es una fantasía”
Aunque el último día de rodaje ha estado marcado por el viento, el balance es claro. “En general ha sido una maravilla. Rodar en Canarias es una fantasía, puesto que el tiempo acompaña, las localizaciones son espectaculares y la gente es tan cariñosa que da gusto”, asegura Echevarría.
La actriz reconoce que ya conocía el sur de Gran Canaria, pero no el norte. Y la sorpresa ha sido mayúscula. “Nunca había venido a esta parte de la isla y me ha sorprendido muchísimo. Soy asturiana y hay zonas que me recuerdan a la costa cantábrica. A veces pensaba: es que podría ser mi pueblo perfectamente”.
Agaete y el Puerto de Las Nieves, el corazón visual de la serie
Buena parte del rodaje se ha concentrado en Agaete y sus alrededores, especialmente en el Puerto de Las Nieves. Un escenario que, según el equipo, ha marcado el tono visual de la serie.
Daniel Grao destaca que los exteriores canarios elevan la producción. “Aportan una estética y una belleza impresionantes. Ver esos acantilados, el mar, esa parte más salvaje de la isla… embellece muchísimo la serie”, explica.
Daniel Grao asegura que Agaete es un personaje más de la serie
El actor recuerda que incluso pudieron ver un premontaje del primer capítulo durante el rodaje y “cuando ves esos exteriores arropando la historia, te das cuenta del valor de producción que tienen”.
Rodar fuera de casa, convivir más como un campamento
Para Grao, volver a Canarias también ha tenido un componente humano. El equipo ya había pasado varias semanas en la isla al inicio del proyecto y el regreso ha reforzado los vínculos.
“Los proyectos fuera de casa generan mucho efecto campamento. Compartes más horas, cenas juntos, te conoces mejor… los lazos que se crean son diferentes”, cuenta.
Entre rodajes, gastronomía y carnaval
Pese al ritmo intenso de trabajo, ambos han intentado disfrutar de la isla. “Cuando sabes que vas a estar varias semanas, vienes casi con una lista de sitios a los que ir”, bromea el actor.
La actriz ha aprovechado para vivir el ambiente local y ha podido “estar en los carnavales de Gáldar, también en Maspalomas, pero sobre todo he pasado mucho tiempo aquí, en Agaete. Estoy muy sorprendida con esta parte de la isla que no conocía”.
El último día de rodaje ha tenido un sabor agridulce, ya que marcharse de Canarias nunca es fácil, y menos cuando toca volver al invierno peninsular. “Nos vamos con pena, sin duda”, reconoce Echevarría. “Cuando sabes que vuelves a Madrid y te esperan las botas y la bufanda… no apetece nada”.
“A la deriva” cierra así su etapa canaria tras varios meses de trabajo entre exteriores del norte y rodajes en estudio. Una producción que vuelve a situar a Gran Canaria en el mapa audiovisual y que, para sus protagonistas, ya queda ligada a paisajes, convivencia y mar.