“Prestamos mucha atención a la vista, pero no al oído”: expertos alertan del aumento de la pérdida auditiva
Los especialistas de Herrera Cerpa recomiendan revisiones a partir de los 45 o 50 años y advierten del uso inadecuado de bastoncillos y amplificadores de sonido
Los especialistas de Herrera Cerpa recomiendan revisiones periódicas del oído
Las Palmas de Gran Canaria
La pérdida de audición es un problema cada vez más frecuente y, sin embargo, sigue siendo uno de los grandes olvidados en salud. Coincidiendo con el Día Mundial de la Audición, especialistas recuerdan la importancia de la prevención y de detectar a tiempo los primeros síntomas. Según datos de la Organización Mundial de la Salud, más de 466 millones de personas en el mundo tienen pérdida auditiva y se prevé que en 2050 una de cada diez la padezca. Paula Carballo, responsable de Audiología de Centros Auditivos Herrera Cerpa, asegura que el principal problema es la falta de cultura preventiva, ya que “prestamos mucha atención a revisarnos la vista, pero no ocurre lo mismo con el oído, cuando debería ser igual de importante”, explica.
En sus Centros Auditivos, localizados en varios municipios de la isla, cuenta con excelentes profesionales y tecnología más avanzada y más de 40 años de experiencia en el sector de Audiología, por lo que recomiendan comenzar con controles periódicos a partir de cierta edad. “A partir de los 45 o 50 años debemos hacernos al menos una revisión anual para quedarnos tranquilos de que está todo en orden”, señala. La prueba más habitual es la audiometría, una exploración sencilla que permite detectar pérdidas auditivas o patologías asociadas. “Lo que queremos es ofrecer una solución, prevenir y concienciar de que debemos cuidar los oídos”, añade.
Bastoncillos y tapones de cera: errores habituales
Uno de los fallos más frecuentes es el uso incorrecto de bastoncillos. “Los introducimos sin saber hasta dónde pueden llegar y podemos hacernos daño”, advierte Carballo. Recuerda que estos productos solo deben utilizarse en la parte externa del oído y es que “el bastoncillo sirve para limpiar o secar los pliegues externos, nada más. No debemos introducirlo en profundidad”. Sobre la cera, desmonta el mito de que “la cera es un protector natural. Solo hay que retirarla cuando se acumula y forma un tapón”.
También alerta del riesgo de manipular el oído ante molestias. “Hay dolores que sentimos en el oído, pero que en realidad vienen de otro foco, como una pieza dental o la mandíbula”, explica. Por eso, insiste en acudir a profesionales sanitarios, lo mejor es “consultar al especialista para descartar patologías”.
Otro fenómeno creciente es la compra de amplificadores de sonido sin diagnóstico previo. Alerta de que “eso no es un audífono, es un amplificador que aumenta todos los sonidos por igual”, aclara. La diferencia, insiste, está en la personalización. “Cada pérdida auditiva es diferente y cada paciente necesita una solución específica. No todos los audífonos valen para todas las personas”.
Ruido, auriculares y prevención
Entre las causas más frecuentes de pérdida auditiva destacan la exposición prolongada al ruido, el envejecimiento o factores hereditarios. Ambientes laborales ruidosos o el uso continuado de auriculares a alto volumen también influyen. “El cerebro se acostumbra a la intensidad a la que escuchamos. Si siempre usamos volúmenes altos, a largo plazo puede repercutir en la audición”, advierte.
Por eso, los especialistas insisten en la prevención: moderar el volumen, protegerse en entornos ruidosos y realizar revisiones periódicas. Detectar a tiempo una pérdida auditiva, concluye, puede marcar la diferencia en la calidad de vida futura.