El senador Pedro San Ginés afirma que “nadie rebatió” su testimonio en el Supremo
El expresidente del Cabildo de Lanzarote señala que el representante de la UCO ratificó "lo que siempre he contado"

El senador Pedro San Ginés afirma que “nadie rebatió” su testimonio en el Supremo
El código iframe se ha copiado en el portapapeles
Arrecife
El senador autonómico de Canarias y expresidente del Cabildo de Lanzarote, Pedro San Ginés (CC), negó haber presentado una acusación falsa y cometido falso testimonio cuando denunció a un empresario y a un consejero del PSOE, Carlos Espino, por irregularidades en contrataciones públicas: "No falté a la verdad, lo hice convencido".
San Ginés, ha asegurado a SER Lanzarote que en el juicio, nadie ha desmentido “ni una sola” de las afirmaciones que realizó en su día, en lo relativo a la compra de varias cocinas por parte de quien entonces dirigía los CACT.
San Ginés, que declaró como testigo hace casi dos décadas en el marco de la conocida Operación Unión, defendió que el archivo de la denuncia que en su momento presentó el Consejo de Administración de los CACT contra Carlos Espino “no rebatió absolutamente nada” de lo que él sostuvo ante la justicia. “Todo cuanto declaré sobre la falta de contratos, la ausencia de concursos o los sobreprecios —certificados además por un peritaje judicial encargado por el juez— fue corroborado por las máximas autoridades económicas y de gestión del ente público”, señaló.
El senador se refirió expresamente a los testimonios del entonces director económico, ya fallecido, Paco Ortega, y del exgerente de los CACT, José Juan Lorenzo, "quien volvió a reafirmar estos extremos durante la vista celebrada en el Supremo". San Ginés recordó además que Lorenzo fue cesado dos veces bajo gobiernos del PSOE: “Primero por Carlos Espino, con indemnización por despido improcedente, y después cuando Dolores Corujo asumió la Presidencia”.
Según explicó, el relevo se produjo en un contexto político en el que Corujo y la entonces alcaldesa de Arrecife, Astrid Pérez, habían alcanzado un acuerdo previo, “paradójicamente —dijo— la misma persona que aparece como denunciante en la causa”.
“Solo queda esperar justicia”
San Ginés admitió que, a estas alturas, poco puede añadir sobre un procedimiento que se remonta 18 años atrás, pero insistió en su confianza en el resultado: “Para quienes somos inocentes, solo queda esperar que haya justicia. Cuando el Supremo resuelva, sabremos cómo ha salido este juicio”.
Durante la vista, según relató, quedó acreditado que su declaración en la Operación Unión se produjo dentro de un procedimiento que en ese momento era secreto, extremo que, asegura, confirmó un oficial de la UCO al explicar que actuó siguiendo instrucciones del juez instructor.
El senador restó importancia a quién presentó formalmente la denuncia original —que derivó después en una querella y en una ampliación de la misma dos años más tarde—, y subrayó que lo relevante es que “nadie, absolutamente nadie, rebatió de manera expresa ninguno” de los puntos que expuso en sus declaraciones. “Ni siquiera la letrada de la acusación particular me hizo una sola pregunta”, afirmó, frente a la “profusa” intervención del fiscal a la que, dice, respondió “con total claridad”.
Por otro lado, Pedro San Ginés afirmó que la acusación desistió "al menos en esta causa" de la petición de Responsabilidad Civil por la que inicialmente le pedían el pago de 200.000 euros, "desisten a la espera de cómo termine esto".
Carlos Espino (PSOE) acusa a Sanginés de querer expulsarle de la política
El exconsejero de los Centros de Arte, Cultura y Turismo, el socialista Carlos Espino acusó a San Ginés de presentar una denuncia falsa para acabar con su carrera política. "El único objetivo era invalidarme y destrozarme políticamente" porque "todos los procedimientos se hicieron de acuerdo a la legalidad" y el senador "sabía que no se había cometido ningún delito", porque "tenía acceso a toda esa documentación, tenía conocimiento cierto".
Además, ha dicho que "no hubo ningún trato de favor" hacia González y que "en absoluto" se contrató a su empresa por su cercanía al PSOE, dejando claro que este ya había trabajado para la administración y que ahora presentaba la oferta más barata.
Los hijos del empresario han lamentado el daño y las "terribles consecuencias" que sufrió su padre tras la denuncia de Sanginés, dado que "nadie más quiso contratar con él" acusándole de "ladrón", hasta el punto de que le llevó a la quiebra y tuvo que cerrar la empresa. Su padre se enteró del archivo del caso cuando estaba en el hospital y con este procedimiento, han añadido, "buscan honrar su memoria".
El fiscal dice que mintió "con conciencia y voluntad"
En cuanto al fiscal, pidió en su informe distinguir entre la mentira y el error, porque, a su juicio, San Ginés actuó con "manifiesto desprecio a la verdad" y lo hizo "de forma consciente y con voluntad", tanto en sus declaración policial como judicial, porque el auto de archivo dejó claro que "no había indicio alguno" de delito ya que "las obras eran necesarias y las facturas correctas".
La acusación particular, que representa a la familia del empresario, destacó que el senador se guió por "intereses espurios y personales" para "perjudicar torticeramente a un rival político" e implicó al empresario con datos que "falseó".
Por su parte, la defensa pidió la absolución porque el senador actuó "en la certeza de que estaba diciendo la verdad" y no aportó datos falsos, al tiempo que ha subrayado que "un auto de archivo no lleva aparejado que lo que se haya denunciado es falso".




