La posible unidad de la izquierda en Canarias sigue en construcción con dudas estratégicas
El optimismo de Podemos e IU contrasta con el foco estatal de Nueva Canarias y la ambigüedad de Drago Canarias

Tras el acuerdo andaluz, se pone el foco en cómo van las negociaciones de pactos entre las izquierdas canarias

Las Palmas de Gran Canaria
La posibilidad de una confluencia de la izquierda en Canarias de cara al próximo ciclo electoral avanza, pero lo hace a distintas velocidades y con estrategias divergentes entre las principales fuerzas del espacio progresista del archipiélago. Mientras Podemos e Izquierda Unida se muestran optimistas respecto a un acuerdo para las elecciones autonómicas y generales, Nueva Canarias centra sus esfuerzos en las generales, de las que piensan que serán a final de este año y Drago Canarias mantiene una posición abierta y sin definiciones claras por ahora.
El contexto viene marcado por el reciente acuerdo en Andalucía entre fuerzas situadas a la izquierda del PSOE, donde Podemos, Izquierda Unida y Sumar, entre otros, se han unido en un mismo bloque. También es cierto que se ha creado otro paralelo de cara a las generales. En Canarias, mientras tanto, los contactos entre partidos llevan meses produciéndose, con el objetivo de articular un frente común capaz de competir con el actual gobierno autonómico de Coalición Canaria y Partido Popular.
En este escenario, tanto Izquierda Unida como Podemos coinciden en trasladar un mensaje positivo sobre la evolución de las conversaciones. El coordinador de IU en Canarias, Saúl Alberola, destaca que el trabajo previo entre organizaciones ha permitido avanzar en la construcción de espacios de confianza y colaboración, poniendo el foco en lo que une a las distintas fuerzas. En su valoración, existe margen real para alcanzar un acuerdo amplio si se priorizan los intereses de la ciudadanía frente a las diferencias internas, puesto que “hay posibilidad de hacerlo conjuntamente si hay voluntad política y se ponen en el centro las políticas y la gente” .
Además, Alberola subraya que el proceso en Canarias no parte de cero, sino de meses de diálogo que han permitido “limar asperezas y generar una base sólida para una eventual coalición o lo que sea”. El objetivo, insiste, no es únicamente electoral, sino la construcción de un bloque político estable que pueda disputar el poder a la derecha en las islas más allá de las elecciones.
En la misma línea se expresa la secretaria general de Podemos en Canarias, Noemí Santana, quien considera que el trabajo realizado hasta ahora permite afrontar con garantías un acuerdo de confluencia. Según apunta, las negociaciones se están “haciendo las cosas mejor que en Andalucía “con responsabilidad y ambición” y con la intención de construir una alternativa “centrada en mejorar la vida de la ciudadanía canaria y en los problemas reales de la gente”. Tanto Podemos como IU ven, por tanto, factible trasladar esa unidad al ámbito autonómico para luchar contra el “gobierno de derechas de Coalición Canaria y el Partido Popular”.
Sin embargo, esta visión no es compartida de forma plena por el resto de actores. Desde Nueva Canarias, su secretario de Organización, Ayoze Corujo, introduce un matiz importante al situar el foco estratégico en las elecciones generales. La formación canarista trabaja en la construcción de una candidatura amplia de corte progresista y de obediencia canaria para el Congreso, donde considera que existen opciones reales de representación, especialmente en la provincia de Las Palmas. “Estamos centrados en las elecciones generales”, recalca Corujo, quien defiende la necesidad de articular un proyecto común bajo la idea de “programa canario y marca canaria” .
En cambio, cuando se trata de las elecciones autonómicas, insulares o municipales, Nueva Canarias evita comprometerse con una fórmula unitaria cerrada. La organización apuesta por respetar las dinámicas propias de cada territorio y deja la puerta abierta a distintos escenarios “en función de las decisiones de nuestras bases y las realidades locales”.
Más indefinida es aún la posición de Drago Canarias. Su portavoz, Carmen Peña, se muestra prudente y evita adelantar cualquier decisión sobre posibles alianzas. Desde la formación consideran que todavía es pronto para proyectar escenarios de cara a 2027 y prefieren centrarse en el trabajo político actual de 2026. “Es un escenario muy anticipado”, señalan, insistiendo en que será más adelante cuando se adopten las decisiones correspondientes.
Drago sí introduce un elemento de reflexión relevante al apuntar que en Canarias podrían darse diferentes candidaturas dentro del espacio progresista, en función de sensibilidades políticas como el soberanismo o el encaje con proyectos estatales, lo que añade complejidad al proceso de unidad.
En cualquier caso, todas las formaciones coinciden en que el escenario no será uniforme en todos los niveles electorales. Mientras que para las elecciones generales parece existir mayor margen para acuerdos amplios, en el ámbito autonómico, insular y local las particularidades territoriales y políticas de cada isla marcarán estrategias diferenciadas.
Con más de un año por delante hasta las próximas elecciones, el proceso sigue abierto. Podemos e Izquierda Unida presionan para consolidar cuanto antes una confluencia también en las autonómicas, porque Andalucía ha puesto el reloj en marcha, Nueva Canarias prioriza el tablero estatal y Drago Canarias opta por la cautela, “es pronto”. El desenlace dependerá, en última instancia, de la capacidad de estas fuerzas para compatibilizar sus distintas hojas de ruta en un espacio político históricamente fragmentado.

Carlos Moreno
Periodista de informativos en la redacción de la Cadena SER en Canarias. La radio es compañía, es inmediatez,...




