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El corazón en pausa para salvar una vida: así es una operación cardíaca en el Hospital Doctor Negrín

Intervenciones a corazón abierto que combinan tecnología, precisión y decisiones clave para el futuro de los pacientes

Así es por dentro una operación a corazón abierto en Canarias

Así es por dentro una operación a corazón abierto en Canarias

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Las Palmas de Gran Canaria

La cirugía cardíaca en Canarias ha alcanzado en los últimos años un nivel de especialización que permite abordar intervenciones complejas sin necesidad de derivar pacientes fuera del Archipiélago. En el Hospital Universitario de Gran Canaria Doctor Negrín, esta realidad se traduce en una intensa actividad que ronda las 500 operaciones al año, muchas de ellas a corazón abierto, en un entorno donde la tecnología y la coordinación humana son igual de determinantes.

Detrás de estas cifras hay historias concretas, como la de una paciente de apenas 20 años que ha pasado recientemente por quirófano con una patología en la válvula aórtica. Se trata de una alteración congénita, una válvula bicúspide en lugar de tricúspide, que con el tiempo había deteriorado su funcionamiento. “Tenía una alteración en la válvula aórtica, probablemente de nacimiento”, explica el jefe del servicio, Francisco Portela, quien insiste en que en pacientes jóvenes la estrategia no siempre pasa por sustituir la válvula, sino por intentar conservarla.

Nos adentramos en un quirófano de cirugía cardíaca para conocer cómo se realizan casi 500 intervenciones al año en el Hospital Doctor Negrín

Ese fue precisamente el objetivo del equipo médico. “Lo que hemos hecho hoy es intentar reparar la suya para que ella siga manteniendo su propia válvula”, señala Portela. La decisión no es menor, ya que las alternativas implican condicionantes importantes: las prótesis mecánicas obligan a medicación anticoagulante de por vida, con implicaciones, por ejemplo, en un posible embarazo, y las biológicas tienden a deteriorarse más rápidamente en pacientes jóvenes. “Si fuese una prótesis biológica, también le degeneraría muy rápido debido a su edad”, añade. Por eso, la reparación se plantea como una forma de ganar tiempo y calidad de vida, aunque no todos los servicios están preparados para realizarla. “Reparar una válvula aórtica no lo hacen todos”, advierte.

Un quirófano donde cada segundo cuenta

Antes de que comience la intervención, el quirófano se transforma en un espacio donde todo está medido al detalle. La preparación incluye la organización del material, la administración de medicación y la canalización de accesos venosos, en un proceso altamente protocolizado. En una cirugía cardíaca pueden participar hasta quince profesionales, desde cirujanos y anestesistas hasta personal de enfermería, auxiliares y perfusionistas, todos ellos coordinados en tiempo real.

El propio equipo describe esta dinámica con una imagen muy gráfica. “A veces el quirófano parece un submarino”, comenta Portela, en referencia a la precisión con la que se transmiten y ejecutan las órdenes. Cada paso se repite, se confirma y se ejecuta en el momento exacto, en un entorno donde la comunicación constante es clave para garantizar la seguridad del paciente.

Una máquina que sustituye al corazón

Cuando comienza la intervención, llega uno de los momentos más delicados: el corazón se detiene. Es entonces cuando entra en juego la circulación extracorpórea, un sistema que asume temporalmente la función del corazón y los pulmones.

“Paramos el corazón y lo podemos operar o reparar una válvula”, explica María Padilla, perfusionista. Durante ese tiempo, añade, “la circulación del paciente, su vida, la tiene que mantener una máquina artificialmente”.

Esa máquina está controlada por una figura clave en el quirófano: el perfusionista. En este caso, María es quien se encarga de supervisar todo el proceso. Su trabajo consiste en dirigir el circuito por el que la sangre sale del cuerpo, se oxigena y vuelve en condiciones óptimas, manteniendo constantes todos los parámetros vitales.

La bomba de circulación extracorpórea actúa como un corazón y unos pulmones artificiales, y requiere un control permanente para evitar cualquier incidencia. El sistema debe estar perfectamente cebado, sin presencia de aire, ya que se trata de un circuito cerrado donde cualquier fallo puede comprometer la intervención.

Además de su papel en cirugías cardíacas, los perfusionistas participan también en procedimientos como trasplantes de corazón o pulmón y en la extracción de órganos, lo que da cuenta de la importancia de esta especialidad dentro del sistema sanitario.

La operación se prolonga durante más de dos horas y media, en un proceso en el que cada paso exige máxima precisión. Aunque en este caso la intervención fue relativamente rápida, Portela matiza que no por ello fue sencilla. “Fue relativamente rápida, pero no sencilla”, señala, destacando la complejidad técnica que implica la reparación de una válvula aórtica.

Este tipo de intervenciones se apoya en una amplia experiencia acumulada. El servicio realiza entre 12 y 13 cirugías semanales, lo que supone cerca de 500 al año, una cifra que incluye operaciones de alta complejidad y que refleja el nivel de actividad del hospital. “Al final hacemos casi unas 500 cirugías mayores en un año”, explica el jefe del servicio.

Ganar tiempo, mejorar la vida

El resultado de la intervención fue positivo y la paciente pudo conservar su válvula, lo que le permitirá retrasar la necesidad de una prótesis y mantener una mejor calidad de vida durante más tiempo. Aunque no se trata de una solución definitiva, sí supone una ventaja importante en su situación.

En este contexto, la cirugía cardíaca no solo busca resolver un problema inmediato, sino adaptarse a las circunstancias de cada paciente y ofrecer la mejor opción posible en cada momento. “En estos casos es fundamental ganar un poquito de tiempo”, resume Portela, una idea que refleja bien el enfoque actual de la especialidad.

En Canarias, ese avance se traduce en una mayor capacidad para afrontar patologías complejas dentro del propio sistema sanitario, gracias a la combinación de tecnología, experiencia y trabajo en equipo. Un entorno donde, incluso cuando el corazón se detiene, todo sigue funcionando para que vuelva a latir.

Carlos Moreno

Carlos Moreno

Periodista de informativos en la redacción de la Cadena SER en Canarias. La radio es compañía, es inmediatez,...

 

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