Un, dos, tres: sal, mantequilla y café
La opinión de Miguel Ángel Daswani en Hoy por Hoy Canarias

La opinión de Miguel Ángel Daswani en Hoy por Hoy Canarias
Santa Cruz de Tenerife
Hubo un tiempo, cuando no existía ni la Nintendo ni la 'Play', en el que nos entreteníamos jugando al “Juan, Periquito y Andrés”. El que se la quedaba se ponía de espaldas al resto, contaba hasta tres con los ojos cerrados, y cuando se daba la vuelta tenía localizar a cualquiera que se estuviera moviendo mientras avanzaba hacia su posición.
Los más torpes eran eliminados a las primeras de cambio... Los más hábiles acabaron dedicándose (en muchos casos) a la política, porque resultaron ser ese tipo de personas que tiraban la piedra, escondían la mano y ponían carita de franciscanos.
Lo peor de estos tiempos que corren es que ahora juegan a diario.
Lo hemos apreciado en el juicio del caso mascarillas, cuando Jésica Rodríguez le contó al juez que el 7 de enero de 2020 fue un día triste para ella, porque Ábalos le dijo que lo de ellos ya no podía ser. Y que mientras fuera ministro no se separaría de su mujer.
El exministro ni pestañeó cuando Jéssica (que ahora es dentista colegiada) reconoció que cobró de una empresa pública a la que nunca fue y que le pagaban un piso de 2.700e al mes. O cuando Claudia (su otra novia) comentó que ella subía fotos de su desayuno a instagram para demostrar que madrugaba y que luego se iba a una biblioteca a leer libros de trenes.
Expertos en el “Juan, Periquito y Andrés” son también Mariano Rajoy y María Dolores de Cospedal, que se han librado de la condición de investigados en el caso “Kitchen”, sin que nadie sepa muy bien por qué.
Viene a cuenta todo esto, porque la versión canaria del mismo juego podría llamarse: “Sal, mantequilla y café”.
Seis semanas después del inicio de la guerra en Irán, y con un incremento del precio de los contenedores en más de un 24%, la medida más directa para abaratar la cesta de la compra a los canarios es el decreto publicado esta semana que baja el tipo del IGIC en estos tres productos al cero.
La medida suena muy bien, pero si uno piensa que un bote de sal final se vende a 60 céntimos; que un paquete de mantequilla cuesta entre 3 y 4 euros, y que pagamos 4,50 por una bolsa de café, resulta que el ahorro neto en una compra de las grandes ni siquiera llega el euro.
Lo de la gasolina es aún más sangrante: apenas 87 céntimos de descuento en un tanque de 60 litros, sea cual sea el coche que tenga usted.
Está siendo duro de tragar este “remake” tan malo del “Juan, Periquito y Andrés”.
Lástima que a ninguno de ellos les diera por el brilé.

Miguel Ángel Daswani
Conductor de 'Hoy por Hoy La Portada' y 'Hoy por Hoy Tenerife'.




