El Centro Espacial de Canarias es clave porque "el cielo de Gran Canaria es totalmente estratégico"
Esta estación, ubicada en Maspalomas, ha participado recientemente en la misión Artemis II, con una labor de "asegurar que la nave seguía su recorrido", como reconoce su coronel director Álvaro Martínez Villalobos
Maspalomas, punto estratégico en el mapa global de las comunicaciones espaciales
Maspalomas, punto estratégico en el mapa global de las comunicaciones espaciales
Las Palmas de Gran Canaria
El Centro Espacial de Canarias lleva décadas siendo una pieza clave en la exploración espacial internacional, aunque, como reconoce su coronel director, Álvaro Martínez Villalobos, “parece que está silencioso”, una discreción que contrasta con la magnitud de su actividad diaria y su relevancia histórica. Martínez Villalobos, coronel del Ejército del Aire y del Espacio, explica que este enclave en Gran Canaria nació en pleno contexto de la carrera espacial, cuando Estados Unidos necesitaba asegurar las comunicaciones con sus misiones tras los lanzamientos desde Cabo Cañaveral, recordando que “cuando se perdía un poco la señal desde Cañaveral había que buscar un lugar para que no se perdiera”.
Entrevista a Álvaro Martínez Villalobos, coronel director del Centro Espacial de Canarias
Así fue como la NASA llegó a Maspalomas, un lugar que entonces apenas contaba con infraestructuras más allá del conocido faro y terrenos agrícolas, donde se levantaron las primeras antenas y un edificio de operaciones que serviría de apoyo a los programas Mercury y Gemini, en una época en la que, como señala el responsable del centro, “estamos en pleno inicio de la carrera espacial y están los rusos y los americanos intentando llegar los primeros a la Luna”
Aquella presencia estadounidense se mantuvo durante años hasta que, tras el programa Apolo, España asumió el control de las instalaciones a través del Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial, un momento clave que, según Villalobos, marcó el inicio de una nueva etapa en la que el centro “se ha convertido en un centro de otro tipo, con múltiples misiones y funciones”
Hoy, con más de 40 antenas operativas, Maspalomas sigue siendo un punto estratégico en el mapa global de las comunicaciones espaciales, algo que su responsable resume con claridad al afirmar que “este cielo de Gran Canaria es totalmente estratégico” debido a sus condiciones únicas, comparables a las de otros grandes enclaves científicos del archipiélago
Esa posición privilegiada permite que el centro participe en misiones actuales de primer nivel como Artemis II, donde su papel, aunque definido por él mismo como “modesto, limitado, pero directo”, resulta esencial para garantizar que todo funcione con precisión milimétrica, desde el seguimiento de la trayectoria de la nave hasta la correcta transmisión de las comunicaciones con la Tierra, subrayando que “hemos estado todos estos días muy pendientes de todo y afortunadamente ha ido todo como tenía que ir”
Más allá de las misiones espaciales, el trabajo que se realiza en Maspalomas tiene aplicaciones directas en la vida cotidiana, muchas veces invisibles, como ocurre con el sistema internacional de búsqueda y rescate, del que el propio responsable destaca que permite detectar señales de emergencia en cualquier parte del mundo porque “cuando naufragas y salta una baliza de emergencia se detecta por un satélite y eso baja a las estaciones de tierra”
El alcance de su actividad llega incluso a ámbitos tan inesperados como las telecomunicaciones globales, hasta el punto de que, como revela “Groenlandia tiene cobertura de Internet gracias a Maspalomas”, una afirmación que ilustra el impacto silencioso pero decisivo de estas instalaciones en lugares remotos del planeta
Todo este trabajo se sostiene gracias a un equipo altamente cualificado de unas 60 personas, en su mayoría ingenieros y, en gran parte, canarios, algo que destaca con orgullo al señalar que “prácticamente el 95% de nuestro personal es canario”, poniendo en valor el talento local en un sector altamente especializado
Pese a su relevancia, el centro sigue siendo un gran desconocido, en parte porque, como reconoce su responsable, “no tenemos un departamento de comunicación y hacemos lo que podemos”, lo que refuerza esa imagen de infraestructura clave que opera lejos del foco mediático
Quizá una de las explicaciones más claras sobre su función la ofrece el propio coronel cuando compara su trabajo con el de los observatorios astronómicos, aclarando que “los telescopios miran hacia arriba, nosotros miramos hacia abajo”, una forma sencilla de explicar que su labor consiste en recibir y procesar las señales que llegan desde el espacio y convertirlas en información útil para múltiples aplicaciones
Así, desde Maspalomas, y casi en silencio, Canarias sigue conectada con el espacio, participando en misiones internacionales, salvando vidas a través de sistemas de emergencia y sosteniendo infraestructuras tecnológicas que impactan en todo el planeta, confirmando que, aunque no siempre visible, su papel es tan constante como imprescindible.