Opinión

La Cámara de los Insultos

El sonido del día de Marta Cantero

El sonido del día de Marta Cantero

Santa Cruz de Tenerife

El pensador escocés Adam Smith calificó al político de "animal insidioso y astuto", y a la clase que representa como "los máximos dilapidadores de la sociedad". En Canarias, cualquier debate en su Cámara autonómica parece darle la razón. Cada sesión es, de hecho, un retrato calcado a su descripción: una reunión de parlamentarios malintencionados, más o menos astutos, despilfarradores cuando están en el poder y acusadores del despilfarro ajeno cuando lo pierden. A la definición cabría añadirle, en su versión 3.0, la de "enemigos acérrimos del lenguaje". El uso de la descalificación y el insulto para defender las ideas es, sin duda, la mayor bajeza que puede cometer un orador parlamentario. O una oradora, que haberlas también haylas. ¡Qué tiempos aquellos en que las palabras se usaban en el hemiciclo para lo que fueron creadas, para entendernos, antes de la clase política las convirtiera en oscuras golondrinas que tampoco terminan de volver!

Marta Cantero

He trabajado en diversos medios de comunicación...