Pascual niega la “comercialización” de datos de Cohorte Cantabria y defiende la participación privada en el futuro Parque de la Salud
El PRC ha acusado al Gobierno de estar “abriendo la puerta a la comercialización de datos sensibles” al permitir que entidades privadas participen en la futura fundación que gestionará el Parque de la Salud


Santander
Cohorte Cantabria es la base poblacional de datos sanitarios que ya es una referencia científica nacional. El PRC ha acusado al Gobierno de estar “abriendo la puerta a la comercialización de datos sensibles” al impulsar una fundación privada —con participación pública— para gestionar el futuro Parque Científico y Tecnológico de la Salud.
En declaraciones a la Cadena Ser, el consejero de Salud, César Pascual ha negado la “comercialización” de datos de Cohorte Cantabria.
"La oposición está generando una alarma sin fundamento y se está confundiendo deliberadamente participación privada con venta de datos", ha señalado Pascual.
“Los datos de Cohorte Cantabria no se venden ni se van a vender. No se comercializa nada. Son para usarlos con una finalidad científica y regulada, no para ponerlos en el mercado”, ha remarcado en una entrevista en la SER.
El consejero ha insistido en que el acceso está estrictamente regulado por ley y que cualquier entidad, sea pública o privada, debe someterse a los mismos requisitos éticos, jurídicos y de seguridad.
"El Gobierno va a mantener el control. El patronato de la fundación tendrá representación del Ejecutivo y la regulación del acceso a Cohorte Cantabria seguirá siendo pública”, ha asegurado.
Pascual ha subrayado que Cohorte Cantabria no es un activo para comercializar, sino una herramienta científica de valor estratégico, capaz de atraer empresas biomédicas y tecnológicas interesadas en desarrollar investigación en Cantabria. “Lo que ofrecemos es una oportunidad para traer talento y que los equipos trabajen aquí, no en Madrid o Barcelona”.
Fundación privada
El Gobierno insiste en que la fórmula elegida —una fundación privada con participación pública— es la que "recomiendan los expertos".
"parte de los avances médicos y tecnológicos provienen de empresas privadas. Los fármacos y muchas tecnologías no son desarrollos públicos. Lo importante es atraer agentes y darles la oportunidad de trabajar aquí".
Desmontaje de la Residencia Cantabria
Mientras tanto, el proyecto da este viernes un paso clave: comienza el desmontaje de la antigua Residencia Cantabria, cerrada en 2016. Tras una década de abandono, el edificio afronta su transformación con el inicio de una operación compleja que el Gobierno presentará en un acto institucional en el propio recinto.
Los trabajos, adjudicados a Tragsa, durarán aproximadamente 18 meses y tienen un presupuesto de más de 16 millones de euros. Pascual explicó que no se trata de un derribo convencional, sino de un desmontaje pieza a pieza.“Hay que desmontarla, no derribar. Por razones medioambientales y porque la estructura es reciclable y la ley obliga a reciclar los edificios”, detalló.
El proceso está condicionado por la presencia de amianto, lo que obliga a su retirada especializada y a su traslado al nuevo vertedero de Castañeda, el primero autorizado en Cantabria para este tipo de residuos.
Un proyecto que no nace de cero
El Parque de Innovación en Salud se desarrollará sobre una base científica y tecnológica ya existente. Pascual ha recordado que Cantabria cuenta con centros consolidados como IDIVAL, IBBTEC o el Hospital Virtual, que servirán de estructura inicial del futuro campus biomédico.
Un Consejo Consultivo de expertos nacionales e internacionales está definiendo la configuración científica del parque, mientras que este año se convocará un concurso de ideas para diseñar su urbanismo y su arquitectura. “No vamos a sustituir un edificio icónico por un simple edificio cuadrado de cristal”, subrayó el consejero

Miren Azkue
Licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid. Soy la editora del informativo Hora...




