Sociedad

Los Colectivos Vecinales presentarán un recurso de alzada contra la ampliación de la central hidroeléctrica de Aguayo

Denuncian que la multinacional Repsol será “la principal beneficiada”

SANTANDER

Los colectivos vecinales continúan alertando del avance de los macroproyectos energéticos en Cantabria, que siguen sumando nuevas actuaciones vinculadas a los polígonos eólicos previstos en el sur de la región. Mientras se suceden denuncias y alegaciones contra distintas iniciativas energéticas y de transformación territorial, una nueva resolución contempla la ampliación de la central hidroeléctrica reversible Aguayo II, con una actuación que afectará al río Torina.

Según los Colectivos Vecinales en Defensa del Territorio, el proyecto presenta un marcado interés empresarial. Señalan que la multinacional Repsol será “la principal beneficiada”, ya que la Confederación Hidrográfica del Cantábrico ha autorizado la captación de aguas del Torina, lo que a su juicio constituye “otro ejemplo más de la privatización del agua y su uso por parte de empresas con un peligroso historial de atentados contra el territorio”.

Los colectivos critican igualmente que los estudios técnicos que sustentan la aprobación del proyecto “están desactualizados hace más de un quinquenio” y califican de “inaudito” que, pese a ello, “se caduque la DIA y la Dirección General de Calidad y Evaluación la prorrogue sin solicitar estudios actualizados”.

Además, plantean dudas sobre la gestión futura del recurso hídrico en situaciones de escasez: “¿Se va a priorizar el abastecimiento de agua a Torrelavega o los intereses de Repsol?”, se preguntan.

Las organizaciones vecinales subrayan que el Estado “no puede dejar en manos de empresas privadas los recursos hídricos”, recordando que la pluviometría en la región “juega en contra de los datos que manejan las empresas” y que este recurso esencial “está en riesgo”.

También advierten de la ausencia de información geológica y geotécnica suficiente sobre la actuación, así como del impacto que podría generar tanto su construcción como su explotación.

Señalan “deficiencias estructurales en la planificación de las obras” ante posibles incidencias, y apuntan la existencia de “escasos o nulos elementos que contrarresten o eviten riesgos derivados de fugas, filtraciones, deslizamientos o fatiga de materiales”, aspectos que vinculan directamente con la “seguridad técnica”.

Recuerdan además que tanto la masa del embalse de Alsa como el río Torina están catalogados como Zona Protegida de Abastecimiento en el Plan Hidrológico vigente.

Los colectivos enmarcan esta situación dentro de la estrategia del actual Ejecutivo cántabro, que —afirman— mantiene la línea del anterior en su apuesta por la implantación del Plan Regional de Ordenación Territorial (PROT) eólico para Campoo-Los Valles, Iguña y Soba. Denuncian que, para facilitar su desarrollo, el Gobierno prevé excluir de la Ley 4/2014 los paisajes relevantes “060 Paisaje del Embalse de Alsa” y “061 Paisaje del Monte Canales”. A ello suman la reciente Declaración de Impacto Ambiental favorable para el polígono eólico Morosos, publicada esta semana en el Boletín Oficial de Cantabria.

Ante este contexto, los Colectivos Vecinales en Defensa del Territorio han convocado para este domingo 15 de febrero una marcha bajo el lema “Ríos con agua para la vida”, con el objetivo de denunciar la situación y trasladar información detallada sobre el proyecto. La propuesta consiste en una ruta hacia el Pico Jano, un enclave de gran valor natural que, según denuncian, está viéndose afectado por “sucesivos macroproyectos energéticos”. El punto de encuentro será la estación de Bárcena a las 9:30 horas, coincidiendo con la llegada de los trenes procedentes de Santander y Reinosa. La organización recomienda acudir con calzado cómodo y ropa de abrigo.

Jana Sánchez

Graduada en Periodismo y Redes Sociales por la...