Alumnos y profesores de La Granja de Heras guardan un minuto de silencio entre lágrimas y abrazos
Alumnos y profesores de La Granja de Heras
Santander
Los alumnos y los profesores del CIFP y del IES La Granja de Heras, en Medio Cudeyo, han guardado un minuto de silencio este miércoles, a las 13.00 horas, entre lágrimas y abrazos, por la tragedia del Bocal de Santander, en la que cinco de sus estudiantes perdieron la vida, otra sigue desaparecida y una permanece ingresada en la UCI "grave pero estable", después de que colapsara una pasarela que atravesaban sobre unos acantilados y cayeran al mar.
Al acto han asistido el consejero de Educación, Formación Profesional y Universidades, Sergio Silva; la directora general de Formación Profesional y Educación Permanente, Cristina Montes; y los alcaldes de Medio Cudeyo, María Higuera, y Marina de Cudeyo, Pedro Pérez, entre otras autoridades, quienes a su llegada se han fundido en un abrazo con el director del CIFP La Granja, Carlos Micó, que estaba visiblemente afectado.
Así, en declaraciones a la prensa tras el minuto de silencio, con la voz entrecortada y entre lágrimas, el director de este centro integrado de Formación Profesional ha trasladado que hoy es "un día bastante duro para toda la comunidad educativa del centro, profesorado, alumnado y personal laboral".
Ha señalado que ayer, precisamente, celebraban en el CIEP la incorporación de tres de estas jóvenes al programa Erasmus y, a continuación, se produjo esta tragedia que les ha "sacudido de lleno".
"Muy impactados"
Por su parte, el consejero ha trasladado las condolencias, el apoyo y la solidaridad de todo el Gobierno de Cantabria a las familias y a los amigos de las víctimas, que estudiaban Ganadería y Asistencia en Sanidad Animal (GASA) en La Granja.
"La magnitud de lo sucedido rompe e impacta absolutamente en Cantabria, en la educación de Cantabria y, por supuesto, en un centro como éste y en una comunidad educativa relativamente pequeña, 600 alumnos aproximadamente", ha manifestado Silva, que ha señalado que "va a costar mucho tiempo superarlo".
El titular de Educación ha indicado que en esta jornada, en la que "ni siquiera" han pasado 24 horas después de lo sucedido, están "empezando ese duelo" y lo que más les "preocupa" es la atención a las familias y a la comunidad educativa del centro, que están recibiendo desde primera hora atención psicológica por un equipo de Cruz Roja dado que están "muy impactados".
El consejero, que ha visitado este miércoles hasta en dos ocasiones el centro, donde los alumnos han continuado con sus clases, ha apuntado que desde el Ejecutivo autonómico están intentando volcar todos los recursos que creen necesarios para "encarar" esta situación.
"Este es mi centro, yo he sido director de este centro durante ocho años, entre el 2014 y el 2022, eso hace que para mí sea bastante más complicada la situación", ha manifestado Silva, que ha apuntado que todos están viviendo "más intensamente" lo sucedido porque "hace una semana" se celebraba un acto de despedida a los alumnos Erasmus de Cantabria, entre los que se encontraban tres de las implicadas en el accidente.
Silva ha subrayado que el equipo directivo del centro está "muy afectado". "Para ellos es tremendamente complicado, son personas que hace apenas unas horas estaban aquí haciendo una fiesta de despedida, que iban a emprender un camino algunos de viajar en ese Erasmus", ha lamentado.
Además de mostrar su apoyo y solidaridad al centro, el consejero también ha agradecido todas las muestras de apoyo que el Gobierno de Cantabria están recibiendo al respecto, así como la disposición de compañeros, docentes, alumnos, exalumnos o el Ayuntamiento de Santander, que se han ofrecido a colaborar y han acompañado a los alumnos y a las familias.
Al respecto, ha apuntado que a primera hora de la mañana ha recibido una llamada de la ministra de Educación, FP y Deportes, Milagros Tolón, para interesarse por la situación y trasladar, en nombre del Gobierno de España y del Ministerio de Educación, sus condolencias a la comunidad educativa de Cantabria.
Finalmente, el consejero ha apelado al "sentido común" y "tener en cuenta" que se trata de un centro educativo de 600 alumnos, a los que se suman otros 600 del edificio aledaño, en cuya comunidad educativa, de más de mil estudiantes, "muchos" de ellos son menores de edad que están "asimilando lo que ha ocurrido, cada uno a su manera" y, además, todavía continúa una alumna desaparecida.
De esta forma, ha pedido que, "en la medida posible" se aparte "el foco" de estos dos centros educativos. "Nos esperan días, yo creo que semanas, para ir absorbiendo y asimilando lo que ha pasado", ha concluido