Sociedad

Las obras del río Saja culminan tras una inversión de 9 millones para proteger a 10.000 vecinos de inundaciones

La Confederación Hidrográfica del Cantábrico da por finalizadas las actuaciones en Cabezón de la Sal, Mazcuerras y Reocín, una reivindicación histórica tras los graves episodios de avenidas de 2019

Río Saja Reocín

Joaquín Díaz

La Confederación Hidrográfica del Cantábrico (CHC) ha culminado las obras de mejora ambiental y de defensa frente a inundaciones del río Saja a su paso por los municipios de Cabezón de la Sal, Mazcuerras y Reocín, una actuación en la que el Gobierno de España ha invertido 9 millones de euros y que permitirá aumentar la seguridad y la tranquilidad de cerca de 10.000 vecinos de la cuenca media del río.

Cabezón, Mazcuerras y Reocín libres de inundaciones

Los trabajos, que se han desarrollado entre septiembre de 2023 y abril de 2026, ponen fin a una reivindicación histórica de los municipios ribereños, duramente castigados por las inundaciones, especialmente las registradas en enero y octubre de 2019, cuando el desbordamiento del Saja obligó a desalojar viviendas y causó importantes daños materiales en zonas como Caranceja o Villanueva de la Peña.

La finalización de las actuaciones fue presentada esta semana en una visita institucional encabezada por el delegado del Gobierno en Cantabria, Pedro Casares, junto a la presidenta de la CHC, Bárbara Monte, y los alcaldes de los municipios afectados. Durante el acto se subrayó que el objetivo principal de los proyectos ha sido reducir el riesgo de inundaciones y devolver la tranquilidad a los vecinos, además de recuperar el valor ambiental y social del entorno fluvial del Saja.

En total, se han ejecutado dos grandes proyectos complementarios. El primero, centrado en la recuperación ambiental del río Saja entre los puentes de Santa Lucía y Virgen de la Peña, ha contado con una inversión de 5,23 millones de euros y ha permitido actuar sobre 6,3 kilómetros de espacio fluvial. En este tramo se han mejorado las márgenes del río, eliminado obstáculos transversales, reactivado antiguos brazos del cauce y gestionado la vegetación mediante la retirada de especies invasoras y la plantación de especies autóctonas.

Además, se han construido motas de protección alejadas del cauce, con una altura media de un metro, y se han creado zonas de amortiguación y laminación para reducir el impacto de las avenidas en episodios de lluvias intensas. Estas actuaciones no solo refuerzan la seguridad hidráulica, sino que también facilitan el uso público y el disfrute ciudadano de un entorno natural de gran valor ecológico.

El segundo proyecto ha estado enfocado en la recuperación hidromorfológica del río Saja entre Caranceja, en el municipio de Reocín, y Casar de Periedo, en Cabezón de la Sal, con una inversión de 3,76 millones de euros. En este tramo de aproximadamente un kilómetro se han recuperado antiguos brazos del río, se ha ejecutado un drenaje bajo la carretera nacional N‑634 y se han construido nuevas defensas para proteger los núcleos de población más expuestos a las inundaciones.

Para los alcaldes de los municipios afectados, la conclusión de las obras supone un antes y un después. El alcalde de Mazcuerras, Javier Camino, ha destacado que se trata del broche final a una reivindicación de muchísimos años y ha puesto en valor la magnitud de la inversión conseguida para garantizar la seguridad de los vecinos y poner fin a una preocupación recurrente cada vez que llovía con intensidad.

En la misma línea se ha expresado el alcalde de Reocín, Pablo Diestro, quien ha recordado que las inundaciones obligaron en algunos casos a abandonar viviendas y generaron una sensación permanente de inseguridad entre los vecinos. Diestro ha señalado que la tranquilidad que aportan ahora estas obras no tiene precio y ha destacado la coordinación entre administraciones y el empuje vecinal para que el proyecto saliera adelante.

Más allá de la protección frente a inundaciones, las actuaciones permiten recuperar la relación de los municipios con el río Saja, fomentando su valor ambiental, paisajístico y social. Senderos, zonas de ribera restauradas y espacios naturales mejorados convierten ahora este tramo del río en un entorno más accesible y sostenible, compatible con la seguridad hidráulica y el disfrute ciudadano.

Joaquín Díaz

Profesional con más de cuatro décadas de experiencia...