2025 fue un año muy cálido y seco en Cantabria
La temperatura media ha subido un grado en una década
Turistas disfrutan de la playa de Laredo (Cantabria) / Getty
SANTANDER
El año 2025 fue muy cálido y muy seco en Cantabria, según el resumen climatológico anual elaborado por la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET). Las temperaturas volvieron a situarse muy por encima de los valores normales, mientras que las precipitaciones quedaron claramente por debajo de la media.
Un grado más en solo una década
La temperatura media de Cantabria continúa su tendencia al alza. En la última década, la región ha registrado un aumento aproximado de un grado centígrado, una evolución que confirma el calentamiento progresivo del clima en el norte peninsular.
Los datos del aeropuerto de Santander muestran un incremento de 0,36 ºC por década en la temperatura media anual, lo que supone cerca de un grado más respecto a hace diez años. En 2025, la temperatura media alcanzó los 15,9 ºC, situándose 1,1 ºC por encima del periodo de referencia 1991-2020.
De hecho, 2025 se sitúa entre los años más cálidos registrados en Cantabria, igualando la anomalía térmica de 2024 y solo por detrás de 2022 y 2023.
Un año marcado por el calor
El carácter térmico de 2025 fue muy cálido, con solo un mes frío (marzo) en todo el año. El verano destacó especialmente, con una anomalía de +1,7 ºC, mientras que el invierno también fue muy cálido.
En el aeropuerto de Santander se contabilizaron:
Además, Cantabria registró dos olas de calor, en junio y agosto, y el 15 de agosto se convirtió en el día más cálido del año, con máximas extremas que alcanzaron los 43,5 ºC en Terán, igualando el récord histórico regional.
Precipitación muy escasa y menos nieve
En cuanto a las lluvias, 2025 fue un año muy seco. La precipitación media en Cantabria fue de 1.020 mm, lo que representa solo el 82 % del valor normal, convirtiéndose en el quinto año más seco desde que hay registros.
El verano y el otoño fueron especialmente deficitarios, con un octubre muy seco, lo que favoreció episodios de incendios forestales tanto en agosto como en noviembre.
La escasez de precipitaciones también se reflejó en la nieve: en zonas como Mataporquera se registraron solo 12 días de nieve, muy por debajo de los valores habituales de las últimas décadas.
Más horas de sol y un mar más cálido
El número de horas de sol se mantuvo en valores próximos a lo normal, con 1.742 horas en 2025, ligeramente por encima del promedio climático.
Por su parte, la temperatura superficial del mar Cantábrico alcanzó uno de sus valores más altos del periodo 2008-2025, situándose como el segundo registro más elevado, con una anomalía de +1,2 ºC, lo que refuerza la señal del calentamiento también en el medio marino.
Un patrón que se repite
Las conclusiones de la AEMET confirman que 2025 no es un caso aislado, sino parte de una tendencia sostenida hacia un clima más cálido y seco en Cantabria, con récords de temperatura cada vez más frecuentes, menos días de nieve y episodios extremos más intensos.
El aumento de un grado de temperatura media en apenas diez años se consolida como uno de los indicadores más claros del cambio climático en la región.
El Niño y un verano de 2026 con alto riesgo de calor
A este contexto regional se suma la evolución de uno de los grandes motores del clima global. Los principales centros de predicción climática, entre ellos el servicio climático de Copernicus, apuntan a una alta probabilidad de que el fenómeno de El Niño se desarrolle a partir de finales de la primavera o el inicio del verano de 2026.
Según el último diagnóstico las condiciones actuales son ENSO-neutral, pero existe alrededor de un 60‑65 % de probabilidad de que El Niño se consolide entre mayo y julio de 2026, con posibilidad de persistir hasta finales de año.
El Niño es la fase cálida del sistema océano‑atmósfera del Pacífico tropical y, aunque se origina a miles de kilómetros, suele amplificar el calentamiento global a escala planetaria. En Europa y en el norte de España, sus efectos más habituales son:
Los modelos estacionales de Copernicus coinciden en señalar que el verano de 2026 presenta una señal clara de temperaturas por encima de la media en gran parte de Europa, incluida la Península Ibérica, aunque con menor robustez que en episodios extremos recientes.
Un escenario que refuerza la tendencia
La combinación de un mar Cantábrico cada vez más cálido, una temperatura media terrestre que ha subido alrededor de un grado en solo diez años, y la posible llegada de El Niño configura un escenario en el que el verano de 2026 podría volver a estar marcado por el calor en Cantabria.
Los expertos insisten en que El Niño no crea el calentamiento, pero lo intensifica, actuando como un acelerador puntual sobre una tendencia climática que ya es evidente en la región.
Jana Sánchez
Graduada en Periodismo y Redes Sociales por la...Graduada en Periodismo y Redes Sociales por la Universidad Cesine, edito los informativos matinales de Hoy por Hoy Cantabria