Cantabria aumenta anualmente las listas de espera para el examen de conducir en 1000 personas
La falta de examinadores y los retrasos en la incorporación de nuevas plazas están detrás del colapso que sufren las autoescuelas, una situación que se arrastra desde hace años y que podría empeorar durante el verano

Alberto Santamaría, presidente de las autoescuelas cántabras: "Las listas de espera aumentan anualmente en 1.000 personas"
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Cantabria
Más de 5.100 personas esperan actualmente en Cantabria para poder examinarse del carné de conducir, según ha explicado en la Cadena SER Alberto Santamaría, presidente de la Asociación de Escuelas de Conducción de Cantabria. Se trata de aspirantes que ya han aprobado el examen teórico o están en disposición de iniciar la fase práctica, pero que se encuentran bloqueados por la falta de examinadores disponibles.
Santamaría ha señalado que la comunidad debería contar con 11 examinadores, en función de su población, pero en estos momentos solo hay nueve en activo. Aunque está previsto un concurso en el que se ofertan plazas, el presidente de las autoescuelas advierte de que, “con muchísima suerte”, los dos examinadores que faltan no se incorporarían hasta finales de agosto, lo que deja “otro verano prácticamente perdido”.
El presidente de las autoescuelas ha explicado que el origen del problema es acumulado. A la huelga de examinadores que se produjo hace años, y que se prolongó durante casi un año, se sumaron posteriormente los efectos de la pandemia, con cierres de varios meses en los que no hubo exámenes. A ello se añade que la plantilla de examinadores ha ido envejeciendo y que las jubilaciones no se han cubierto al mismo ritmo.
“Esto no es solo un problema de Cantabria, ocurre en prácticamente toda España”, ha indicado Santamaría, aunque ha subrayado que lo relevante ahora es la situación concreta de la comunidad autónoma y la falta de cobertura de las plazas que le corresponden.
Esperas de hasta cinco meses para el examen práctico
En cuanto a los plazos, Santamaría ha explicado que, una vez aprobado el teórico, la espera para poder examinarse del práctico puede oscilar entre dos y cuatro o incluso cinco meses, dependiendo de la zona y de la disponibilidad horaria del alumno. Las esperas son mayores en horario de tarde, cuando se concentran la mayoría de las prácticas.
En el caso de los permisos profesionales, como camión o autobús, los plazos se alargan aún más. “Estamos hablando tranquilamente de ocho o nueve meses para sacarse un carné profesional, si todo va bien”, ha señalado, ya que estos permisos requieren superar dos exámenes.
Las autoescuelas, “muro de contención” del malestar ciudadano
Desde el punto de vista de las autoescuelas, el bloqueo del sistema tiene un impacto directo en su día a día. Santamaría ha reconocido que los centros de formación se han convertido en “el muro de contención del ciudadano”, que descarga en ellos su frustración por las esperas.
El presidente ha insistido en que las autoescuelas son las primeras interesadas en que haya más exámenes disponibles. “A nosotros nos sería rentable presentar a más gente”, ha explicado, pero están limitadas por el número de pruebas que puede ofrecer la Jefatura de Tráfico en función de los examinadores disponibles.
Posible impacto económico para los alumnos
Santamaría ha matizado que, en principio, no debería existir un sobrecoste directo por las demoras, ya que la formación incluye las clases necesarias. Sin embargo, ha reconocido que las largas esperas entre exámenes pueden acabar teniendo consecuencias económicas para algunos alumnos.
Cuando se interrumpe la formación para esperar una nueva fecha de examen, algunos aspirantes pierden el ritmo, necesitan más clases o suspenden, lo que alarga el proceso y puede encarecerlo. “Una formación continua beneficia a todos”, ha subrayado.
Reivindicaciones trasladadas a la Delegación del Gobierno y a Tráfico
La Asociación de Escuelas de Conducción de Cantabria ha trasladado esta situación tanto a nivel provincial como nacional. La semana pasada mantuvieron una reunión con el delegado del Gobierno en Cantabria y con el jefe provincial de Tráfico, en la que pidieron apoyo para cubrir las dos plazas vacantes de examinadores.
Entre las medidas planteadas figura también la posibilidad de realizar horas extra, una opción que podría aprobarse a nivel nacional, y una reivindicación histórica del sector: aumentar el número de pruebas diarias en los centros desplazados.
En Cantabria hay tres zonas de examen: Santander, Torrelavega y Laredo. Según Santamaría, en la capital un examinador realiza 12 pruebas diarias de coche, mientras que en Torrelavega se hacen 10 y en Laredo, 9. En verano, estas cifras se reducen todavía más, pese a que es cuando mayor demanda hay.
Tráfico no cierra en agosto, salvo en Semana Grande
Santamaría ha querido desmentir una idea que, asegura, está muy extendida. “Tráfico en Cantabria no cierra en agosto”, ha afirmado. Desde 2011 se examina de manera continuada durante todo el año, incluidos julio y agosto, salvo durante la Semana Grande de Santander, cuando no se realizan exámenes teóricos ni de circulación.
Una lista de espera que no deja de crecer
De no tomarse medidas a corto plazo, el presidente de las autoescuelas augura que la situación seguirá empeorando. La lista de espera ha pasado de 3.000 personas hace dos años, a 4.000 el año pasado y a más de 5.100 en la actualidad, un incremento cercano a 1.000 personas por año.
Aunque en los primeros meses de este año la plantilla de examinadores ha estado completa y eso ha permitido aliviar ligeramente la presión, Santamaría advierte de que, sin refuerzos estructurales, la llegada del verano volverá a hacer crecer la bolsa de aspirantes pendientes de examen.

Eduardo Bermúdez Dapena
Licenciado en Periodismo por la Universidad del País Vasco. Redactor de la Cadena SER en Cantabria....




