Cantabria declara la emergencia cinegética por el jabalí hasta 2027 en 5 municipios
La declaración de emergencia supone que se priorizarán y simplificarán las autorizaciones para la caza de la especie

Se han suprimido las acciones de caza colectivas como medida excepcional fuera del período hábil con objeto de evitar el impacto sobre la reproducción del resto de especies de fauna silvestre. / Junta de Andalucía

SANTANDER
El Gobierno de Cantabria ha declarado la emergencia cinegética hasta el 31 de diciembre para el control poblacional del jabalí en cinco municipios (Cabezón de Liébana, Pesaguero, Ribamontán al Mar, Val de San Vicente y Vega de Liébana), donde se ha producido "un crecimiento descontrolado" de la especie.
Según informa en una nota de prensa el Ejecutivo, tras publicar este miércoles en el Boletín Oficial de Cantabria esa declaración, las medidas que suponen esa decisión pueden prorrogarse más allá del 31 de diciembre en función de la evolución de la situación.
La declaración de emergencia supone que se priorizarán y simplificarán las autorizaciones para la caza de la especie cuando lo soliciten las entidades locales y los cotos.
También se aumentarán, en los cinco municipios en los que se aplicará la medida, las batidas de jabalíes un 50 por ciento y se eliminarán los cupos de captura.
La declaración de emergencia supone, además, autorizar batidas excepcionales fuera de la temporada de caza cuando persistan problemas sanitarios o de seguridad vial y poder llevar a cabo aguardos o esperas, así como capturar con jaulas trampa a los animales en determinadas condiciones.
Se habilita de forma excepcional el uso de dispositivos tecnológicos como visores nocturnos, detectores de presencia o cebaderos controlados y en entornos urbanos se reforzarán las actuaciones por parte de los agentes del Medio Natural.
La resolución prohíbe la tenencia de jabalíes vivos o sus híbridos en los municipios afectados, obligando al sacrificio de los ejemplares previamente autorizados.
El Gobierno cántabro ha insistido en el crecimiento descontrolado de la especie y en los riesgos que supone para la seguridad vial, la sanidad animal y las actividades agrarias.
De hecho, desde la Consejería de Desarrollo Rural se informa que el incremento de jabalíes ha provocado "un aumento significativo" de daños en explotaciones agrarias, infraestructuras, zonas urbanas y periurbanas, así como un incremento de accidentes de tráfico.
Y recuerda que existe un riesgo sanitario derivado de la expansión de la especie, al tratarse de un vector potencial de enfermedades como la tuberculosis, la peste porcina africana o la brucelosis, con posibles repercusiones para la ganadería y la salud pública.
La medida, según el Gobierno cántabro, se enmarca en las directrices del plan nacional de gestión de la especie del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, que identifica como prioritario el control poblacional en áreas con sobreabundancia.
La consejera de Desarrollo Rural, María Jesús Susinos, señala, en el comunicado remitido por el Gobierno, que la actual situación "exige actuar con responsabilidad y firmeza para proteger tanto al sector primario como a la ciudadanía”.
“Estamos ante un problema creciente que afecta a la seguridad de las personas, a nuestras explotaciones ganaderas y al equilibrio del medio natural”, ha subrayado Susinos, quien ha explicado que se hará un seguimiento constante de la evolución de la especie.




