La Ventana de Cantabria
Sociedad

Carlota Alonso, la bailarina cántabra que hizo la apertura de la final de la Copa del Rey

De Santander a Sevilla pasando por Madrid y Londres, la trayectoria de Carlota Alonso es la de una artista construida paso a paso, lejos de los focos, hasta llegar a uno de los mayores escaparates deportivos del país.

Carlota Alonso: "El opening de la Final de Copa del Rey fue increible, lo más importante de mi carrera"

Cantabria

Carlota Alonso (Santander, 2000) fue una de las bailarinas que protagonizó la apertura de la final de la Copa del Rey disputada en el estadio de La Cartuja, en Sevilla, un evento seguido por millones de espectadores y con más de 50.000 aficionados en las gradas. Para esta bailarina cántabra, especializada en danza urbana y moderna, actuar minutos antes de un partido de esa magnitud supuso “un sueño” y uno de los hitos más importantes de su carrera.

La llamada para participar en el espectáculo llegó de manera casi inmediata tras regresar de Londres, ciudad en la que se encontraba formándose. Un casting online, un vídeo enviado y, en apenas unas horas, la confirmación. Al día siguiente, viaje a Sevilla y apenas día y medio de ensayos antes de salir al césped. “Nunca había bailado en un sitio tan grande, ni delante de tanta gente, ni en un contexto tan caótico”, explica sobre una experiencia marcada por la emoción y la adrenalina.

Más allá del impacto mediático del evento, la presencia de Alonso en la final de Copa es el reflejo de un camino largo y sostenido en el tiempo. Comenzó a bailar con cinco años en Santander, primero con ballet, aunque pronto encontró su lugar en la danza moderna y urbana. Se formó en la escuela Danza Aliarte y, desde entonces, el baile ha sido el eje constante de su vida, aunque no siempre en primer plano.

Durante años compaginó su vocación artística con los estudios universitarios. Estudió Derecho en Madrid y París, se fue de Erasmus y llegó incluso a trabajar en despachos de abogados en la capital. Una doble vía que mantuvo activa mientras seguía vinculada a la danza, aunque con menor intensidad. “Sabía que me gustaba, pero cuando conectas con la vida que quieres tener, volver atrás es muy difícil”, reconoce.

Ese punto de inflexión llegó tras finalizar la universidad. De entrenar un día a la semana, casi como una actividad extra, pasó a aumentar progresivamente su dedicación hasta decidir apostar de lleno por el baile profesional. Desde entonces, ha trabajado como bailarina, ha dado clases en distintas escuelas de Cantabria, ha impartido intensivos y ha comenzado a desarrollar su faceta como coreógrafa.

Entre los trabajos más destacados de los últimos años, además de la Copa del Rey, figura la coreografía del ‘halftime show’ de la Hexagon Cup de pádel en Madrid, un proyecto que le permitió no solo bailar, sino también liderar creativamente el espectáculo. El vínculo entre danza y deporte es, además, uno de los ámbitos en los que Alonso se siente más cómoda y en el que le gustaría seguir creciendo.

Una parte clave de su evolución profesional se explica por sus estancias en Londres. Llegó por primera vez sin contactos y con la única intención de mejorar su nivel. Allí se encontró con una de las escenas formativas más potentes de Europa. “El progreso que he hecho en tan poco tiempo no tiene nada que ver con lo que hubiera logrado quedándome aquí”, señala. La diferencia de estilos musicales, la influencia del R&B y la cultura urbana anglosajona marcaron un antes y un después en su forma de bailar.

La experiencia londinense también ha tenido un fuerte impacto personal. Vivir sola, adaptarse a otro idioma y abrirse camino en un entorno altamente competitivo han contribuido a reforzar su identidad como artista. Ahora, su objetivo es asentarse allí durante los próximos años, regularizar su situación a través del visado y continuar su desarrollo profesional desde una ciudad con proyección internacional.

Con apenas 25 años, Carlota Alonso representa una generación de bailarines que construyen su carrera desde la constancia, la formación continua y la movilidad. Sin atajos ni golpes de suerte, su presencia en la apertura de la final de la Copa del Rey es, por ahora, la imagen más visible de un recorrido silencioso que sigue creciendo lejos de casa, pero con raíces firmes en Santander.

Eduardo Bermúdez Dapena

Licenciado en Periodismo por la Universidad del...