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Sociedad

De viviendas vacías a hogares temporales: así funciona el alquiler para profesionales desplazados en Cantabria

Directivos, investigadores y nómadas digitales encuentran alojamiento temporal gracias a un modelo de alquiler flexible que crece en la región

Cómo funcionan en Cantabria los alquileres para profesionales desplazados

Santander

Encontrar un piso de alquiler en Cantabria se ha convertido en una tarea complicada. Los precios al alza y la escasez de oferta afectan especialmente a quienes buscan vivienda para periodos cortos, una situación que suele quedar fuera del radar cuando se habla del mercado inmobiliario. Pero, ¿ que ocurre con los profesionales que son trasladados a la región durante unas semanas o unos meses para desarrollar un proyecto concreto? ¿Dónde viven mientras dura ese trabajo?

Esta pregunta fue el punto de partida de la entrevista realizada en A vivir, que son dos días Cantabria a Miriam, directora de Saboya Pro, una empresa con sede en Mogro que se ha especializado precisamente en dar respuesta a esta necesidad: facilitar viviendas en alquiler a profesionales que llegan a Cantabria por un tiempo limitado.

“La detectamos hace unos años”, explicaba Miriam en los micrófonos de la SER. “Había profesionales que venían a trabajar a Cantabria y necesitaban un lugar donde estar un mes, dos meses o incluso menos. Empezamos a cubrir esa demanda y, con el tiempo, constituimos Saboya Pro con más medios y estructura”.

Los perfiles son muy variados y, desmontando uno de los tópicos habituales, no tienen que ver con el turismo de verano. Directivos de empresa, investigadores, consultores, formadores o profesionales sanitarios son algunos de los clientes más habituales. A ellos se suman los llamados nómadas digitales, personas que trabajan en remoto y eligen Cantabria para vivir una temporada gracias a su calidad de vida.

El crecimiento de infraestructuras y centros de referencia en la región, como el Hospital Universitario Marqués de Valdecilla o las universidades, ha incrementado la llegada de profesionales de fuera. Sin embargo, su encaje en el mercado de alquiler tradicional es complicado. “Si una persona busca una vivienda para 15 días, un mes o incluso tres, es muy difícil que un propietario acepte ese tipo de contrato directamente”, señalaba la directora de Saboya Pro.

Ahí es donde entra en juego este modelo de intermediación. La empresa actúa como garantía para ambas partes. Por un lado, selecciona a los inquilinos y se asegura de que la vivienda se cuide y se respete; por otro, ofrece al propietario una alternativa que reduce la incertidumbre que muchos asocian al alquiler de larga duración. “El propietario quiere tranquilidad y olvidarse de problemas. La sensación es que el alquiler largo es más seguro, pero la legislación actual no siempre lo protege”, apuntaba Miriam.

Según defiende Saboya Pro, el alquiler de corta estancia a profesionales puede ser incluso más rentable. La clave está en la continuidad. “Entra uno y sale otro. La vivienda está activa todo el tiempo y nosotros nos encargamos de que esté ocupada gracias a nuestra cartera de clientes”, explicaba. La demanda, aseguran, es alta y constante.

Las viviendas que gestionan no se concentran únicamente en Santander, aunque la capital sigue siendo el principal foco para directivos que buscan cercanía y comodidad. También hay demanda en zonas industriales como Camargo o Astillero, donde se alojan operarios que trabajan en equipo y comparten piso, así como en áreas más tranquilas o bien comunicadas para otros perfiles. “Todo depende de las necesidades: cercanía a la autovía, al hospital, a la universidad o simplemente un entorno más calmado”, detallaba.

La red de contactos de Saboya Pro se ha ido formando con el tiempo, tanto a través de prescriptores en grandes empresas nacionales e internacionales como mediante el boca a boca. Los propietarios suelen llegar a través de su página web, donde se informan de un modelo que muchos desconocen. De hecho, Miriam cree que una parte importante del problema actual del alquiler tiene que ver precisamente con la falta de información. “No es que no haya viviendas disponibles, es que muchos propietarios no conocen las distintas fórmulas para alquilar con garantías”.

En estos momentos, la empresa necesita ampliar su parque de viviendas, especialmente pisos pequeños de uno o dos dormitorios en Santander y zonas próximas a centros estratégicos como el hospital o la universidad, así como viviendas más grandes en áreas industriales para alojar a varios trabajadores.

En un contexto de alta demanda y oferta limitada, Saboya Pro apuesta por una alternativa que intenta equilibrar intereses: facilitar la llegada de profesionales a Cantabria y, al mismo tiempo, ofrecer a los propietarios una opción flexible y segura. Un modelo que, poco a poco, va ganando espacio en un mercado inmobiliario cada vez más tensionado.

Marta Bustamante

Licenciada en Periodismo y Publicidad por la...