Sociedad

Toledo cuenta ya con una unidad canina de detección de venenos

Es la segunda unidad especializada en la región y, de momento, está formada por seis agentes medioambientales y dos cachorras de labrador

Una de las dos cachorras que inician la unidad canina de detección de veneno de Toledo / David Esteban

Toledo

Presentada la nueva unidad canina de detección de venenos en la región. La de Toledo será la segunda, después de que en el año 2007 se fundara la primera de la región en Albacete. La nueva unidad, esta de Toledo, la componen seis agentes medioambientales y dos cachorritas de labrador: Ana y Elsa, que lucharán contra el uso ilegal de venenos en el medio natural.

La Unidad Canina está concebida como un servicio especial de apoyo a las labores de inspección de los agentes medioambientales, revisando zonas inspeccionadas y los perros están entrenados para encontrar diferentes tipos de veneno. El adiestramiento de los mismos es diario, lo que implica una alta dedicación de sus cuidadores.

El entrenamiento para las dos nuevas canes comienza ahora, con cuatro meses de vida, con las enseñanzas básicas, que arrancan por la socialización con el entrenador. La segunda parte es la más complicada: que los animales solo coman del adiestrador y de ninguna persona más, para no comer veneno camuflado en carne. Si todo va bien, en un año, estas dos cachorras de labrador ya podrán prestar servicio.

El consejero de Desarrollo Sostenible del Gobierno de Castilla-La Mancha, José Luis Escudero, ha presentado oficialmente la nueva unidad canina especializada que dará servicio a toda la provincia de Toledo con la que se pretende "hacer del medioambiente un lugar mejor". Para la puesta en marcha de la unidad se han invertido cerca de 60.000 euros con la construcción de seis boxes con "condiciones y garantías" para que los perros encuentren "un espacio de calidad donde se puedan ejercitar". Se ha delimitado un área de unos 618 m2 para el ejercicio.

Escudero asegura que desde el Gobierno regional están "muy orgullosos" de esta unidad especializada "que da apoyo al trabajo diario de los agentes y que desempeñan una labor fundamental". Además, destacaba el consejero el carácter pionero de Castilla-La Mancha "a la hora de luchar contra el veneno ilegal en el medio natural".

Detallaba y apuntaba como balance de la actuación de la unidad que "han sido casi medio centenar las acciones realizadas en los dos últimos años", con trabajos de prevención en zonas donde se realiza la suelta de linces ibéricos con carácter preventivo para estudiar el uso de venenos, repercutiendo incluso en la personación como acusación particular por el envenenamiento de tres aves rapaces en Talavera de la Reina.

En toda la región, son once los efectivos humanos y siete los caninos que se dedican a esto. Ya hay proyecto de puesta en marcha de una nueva unidad canina de detención de venenos en la provincia de Ciudad Real.