Opinión

¿Quién querría bailar con una ministra?

La firma de opinión de la periodista, escritora y la cronista oficial de la ciudad de Albacete, Rosa Villada

Rosa Villada / Radio Albacete

¿Quién querría bailar con una ministra?

03:08

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Albacete

Aunque ya hace diez días que terminó la Feria, ha empezado el cole, y el equinoccio nos ha trasladado al otoño, todavía se nota en la ciudad la resaca ferial. La gente se resiste a recogerse y las calles siguen bullendo de actividad. Es como si en su fuero interno presintieran que se avecinan tiempos difíciles y decidieran aplicar el viejo lema de: “que me quiten lo bailao”

La Feria ya ha sido evaluada por el equipo de gobierno municipal y la oposición. Nada nuevo bajo el Sol. Como cada año, los primeros la elogian y los segundos la critican.

A mí, esta Feria, me ha parecido como todas. Aunque eso sí, con mucha más gente. Según cifras oficiales, han pasado más de tres millones de visitantes por el Recinto Ferial. Y eso, me parece, es un éxito absoluto. La Feria tiene su propia personalidad. Es lo que es. Y a la gente le gusta que sea así, sin muchos cambios.

Este año, han venido políticos de todos los partidos a visitarla. También eso es tradicional. Antes, podíamos ver a los dirigentes de distintas formaciones, en la barrera de los toros, fumándose un flamante puro. Ahora esa imagen ya no es tan políticamente correcta. Los tiempos han cambiado…aunque no tanto. Todavía quedan algunos que lo hacen.

De todas las imágenes de la Feria, hay una que me llamó la atención, publicada en el digital +que alba. Es solo una anécdota. Pero como suele ocurrir con las anécdotas cotidianas, encierra una gran sabiduría.

La ministra portavoz del Gobierno, visitaba la Feria y acudió a una instalación para hacerse un vídeo. Pero allí había ya dos niñas y, cuando se subió con ellas a la plataforma, la más pequeña se pilló un berrinche, al ver allí a la intrusa, y se puso a llorar. ¿Por qué? Lo dijo muy clarito: ¡ella quería bailar con su hermana y no con la ministra!

¡Qué lucidez! ¿Por qué iba a bailar con una desconocida, por muy ministra que fuera? Un adulto, quizás se hubiera dado de bofetadas por salir en un vídeo bailando con la ministra. Pero esa niña, supo distinguir lo esencial de lo superficial.

Con la llegada del otoño, nos hemos metido de lleno en la pre campaña electoral para las municipales y autonómicas. Se van a presentar muchas ocasiones para bailar con dirigentes de todos los partidos. Lo mejor será que imitemos la lucidez de esta niña. O, si me apuras, que nos marquemos un baile solitario, al son de nuestro propio ritmo.

¡En fin, que no nos pase ná!

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