¿Por qué no hay vencejos en invierno?
Estos movimientos nómadas los hacen muchas especies hoy día, por ejemplo, los sisones que se encuentran en invierno en Castilla La Mancha provienen de Cataluña
¿Por qué no hay vencejos en invierno? (21/02/23)
Toledo
Toledo. Hace unos días un oyente me preguntó esto a través de Twitter (@juanjosesanzcid) y le comenté que iba a hablar de ello. Efectivamente, no hay vencejos en invierno en la península Ibérica pues estas aves insectívoras aéreas pasan la mitad del año en África y el resto en Europa. Como muchas aves que dependen de insectos aéreos son aves estivales, es decir, están aquí solo en primavera-verano. Otras aves son invernantes como es el petirrojo o las grullas que podremos ver y oír estos días volando hacia el Norte de Europa. El tercer grupo de aves que tenemos son las residentes que están todo el año.
La migración de las aves es un fenómeno complejo que está determinado por múltiples factores biológicos y ambientales. Las aves utilizan pistas ambientales, como es el cambio en el fotoperiodo o en las condiciones meteorológicas para iniciar el viaje migratorio. La capacidad de las aves para migrar se encuentra en sus genes y se ha desarrollado a través de la evolución. La fisiología de las aves también juega un papel importante en la migración, ya que tienen que tener la capacidad de almacenar suficientes reservas de grasa para poder volar largas distancias. Por ejemplo, las aves que van a llegar en breve de África lo hacen en pocos días llegando a sobrevolar el desierto del Sáhara pues la mayoría pasan el invierno entre el área del Sahel y Sudáfrica. Esto supone que realizan viajes de más de 4000 km de distancia. Además, el comportamiento de las aves durante la migración, como su capacidad para navegar y encontrar las rutas migratorias, también es esencial para el éxito de la migración, pero de esto hablaré la semana que viene.
El origen evolutivo de la migración se ha estudiado en profundidad por los científicos, pero no sé sabe con seguridad como se originó. La migración debió de evolucionar como una estrategia para aprovechar mejor los recursos disponibles, como el alimento y el agua, y para evitar las condiciones climáticas adversas en determinadas épocas del año. Las aves que podían moverse a áreas con mejores condiciones sobrevivirían mejor, lo que llevó a la evolución de la migración en muchas especies de aves. Estos movimientos nómadas los hacen muchas especies hoy día, por ejemplo, los sisones que se encuentran en invierno en Castilla La Mancha provienen de Cataluña. También se ha sugerido que factores como la estacionalidad en la presión de depredadores en diferentes estaciones del año podrían haber influido en el desarrollo de este comportamiento. La migración es una estrategia adaptativa que les permite aprovechar mejor los recursos disponibles y sobrevivir a las condiciones cambiantes del medio ambiente.